El centro de carretillas usadas de Jungheinrich ha entregado su carretilla elevadora número 50.000. En concreto, el último vehículo entregado, que ha sido una carretilla elevadora contrapesada eléctrica Jungheinrich EFG 216k.

El fabricante alemán se dedica a reacondicionar carretillas de segunda mano en las afueras de Dresde, capital del estado de Sajonia, desde el año 2006. Gracias a un reacondicionamiento específico en una de las plantas más modernas de Europa, sus carretillas son de las mejores carretillas usadas que existen en el mercado. Además, las Jungstars son parte de su flota, de igual forma que lo son las carretillas nuevas.

El aumento continuo en las cifras de producción han dado lugar a sucesivas ampliaciones de la planta desde sus inicios. En la actualidad, el centro de reconstrucción de carretillas de Dresde tiene una superficie de 19.000 m², en la que 250 empleados reacondicionan alrededor de 8.000 vehículos industriales cada año, de acuerdo a los más altos estándares de calidad.

Todas las piezas desgastadas y los componentes relevantes para la seguridad se restauran o reemplazan. A simple vista, es difícil distinguir una carretilla elevadora usada de una nueva. Solo el contador de horas de funcionamiento, que permanece sin cambios, y el precio atractivo, revelan la historia del vehículo usado.

Además, las carretillas elevadoras de segunda mano son particularmente sostenibles. En comparación con la nueva producción, el reacondicionamiento puede reducir las emisiones de CO2 aproximadamente un 80%.