El fabricante de sistemas de freno Knorr-Bremse ha confirmado recientemente su interés en la adquisición del 60% de las acciones de Hella, un proveedor alemán de automoción de origen familiar, especializado en sistemas electrónicos y de iluminación.

Las negociaciones están en una fase muy temprana, por lo que no se puede anticipar aún el cierre de un acuerdo. No obstante, según la regulación alemana, el comprador de la parte mayoritaria tendría que hacer una oferta por el 40% restante, valorada en 7.500 millones de dólares.

Hella contrató a principios de año a Rothschild para que la asesorara sobre sus opciones después de que el Grupo Bain, de capital privado, presentara una oferta. No obstante, aún no ha preseleccionado a ningún comprador ni ha establecido un cronograma específico para llevar a cabo la venta.

En el caso de Knorr-Bremse, su interés en la empresa reside especialmente en el negocio de los sensores, un componente clave para la conducción autónoma. Actualmente, utiliza la tecnología de Continental, pero podría expandir su oferta con esta adquisición.

Otra firma que ha mostrado su interés en Hella ha sido Plastic Omnium, que ya forma parte de una ‘joint-venture’ junto a la compañía en el campo de los sistemas de iluminación. También ha entrado en la ecuación Faurecia, perteneciente a Peugeot, que en 2018 se asoció con la marca para el desarrollo de soluciones interiores de iluminación.