camion-portavehiculos-de-ecm

La incertidumbre generada ha tenido un impacto muy significativo en el sector de la automoción.

El sector británico de la automoción empieza a estar cada vez más preocupado por la posible salida de Reino Unido de la Unión Europea el día 31 de octubre sin haber alcanzado antes un acuerdo. Ante este escenario, se espera un repunte en el volumen de mercancías movidas para evitar el riesgo que supondría esperar a realizar ciertos envíos hasta que entren en vigor unas nuevas tarifas.

Los meses de noviembre y diciembre podrían ser muy difíciles en este sentido, teniendo en cuenta que ya de por sí suele registrarse un período de bajos volúmenes tras el verano. Así lo explican desde ECM, una empresa portavehículos del país, que se ha mostrado muy preocupada por la situación actual.

De hecho, en su momento, cuando se preveía que el Brexit se produciría en marzo, algunas plantas de automoción tenían previsto realizar paradas de producción para mitigar los efectos de cualquier interrupción en la cadena de suministro.

Solamente en el cuarto mes del año, la producción de automóviles se desplomó un 44,5% en el país, con unas 71.000 unidades, sobre todo a causa de los cortes de producción de Honda y BMW. Abril ha sido el undécimo mes consecutivo a la baja en este ámbito, principalmente por la ralentización de la demanda internacional.

En cualquier caso, es más que evidente que la incertidumbre generada por el Brexit ha tenido un impacto muy significativo en el sector de la automoción. Se calcula que el año 2019 finalizará con una caída del 10% en la producción respecto a 2018, aunque las perspectivas podrían ser muy diferentes si finalmente no hay acuerdo para la salida del Reino Unido de la UE.