trafico ro-ro

La evolución de la línea Gijón-Nantes está siendo muy positiva y la lista de espera de camiones para embarcar en el servicio ha alcanzado durante la última semana el medio centenar, una de las cifras más altas desde que se puso en marcha la línea, de forma que el barco partió absolutamente a tope de capacidad, con 2.250 metros de bodega, que equivale a unos 120 camiones, y, aún así, varios vehículos se quedaron en tierra, sin plaza de embarque, según publica El Comercio de Gijón.

En cuanto al tráfico medio de pasajeros se sitúa en torno a las 200 personas por travesía desde hace ya un par de semanas, mientras que en 2012 sólo se alcanzó esa cifra en plena temporada

El dato propicia el “optimismo” con vistas al mantenimiento del servicio más allá del tiempo en el que cuenta con subvención de los gobiernos de España y Francia, hasta septiembre de 2014. Pero hay otros indicios positivos, como el incremento de la carga no acompañada en el primer cuatrimestre del año o la expectativa de duplicar este año la exportación de vehículos nuevos procedentes de la factoría vallisoletana de Renault.

Preocupación con Vigo

A pesar de esta evolución, la Autoridad Portuaria de Gijón sigue preocupada con los posibles efectos que la puesta en marcha de la autopista del mar entre Vigo y Nates pueda provocar a la que sale del puerto asturiano hasta Nantes-Saint Nazaire. De hecho, la presidenta de El Musel, Rosa Aza, ya ha alertado de que el comienzo de las subvenciones a la ruta gallega podría coincidir con la pérdida de las mismas por parte de la asturiana, de forma que la repercusión en los precios de las ayudas, en un caso, y de ausencia de las mismas, en el otro, puede ser “grave”.

La competencia de Vigo no ha provocado efectos negativos en Gijón en lo que a pérdida de clientes se refiere, pero sí ha frustrado el espaldarazo que supondría la captación de parte de los tráficos de Gefco entre Francia y España. En todo caso, lo que está en cuestión en el caso vigués no es la conexión con Nantes, que existe desde hace muchos años, asociada a las necesidades de Peugeot-Citroën, sino el aumento de las frecuencias, para poder considerar la línea como autopista del mar y subvencionarla.

Con este panorama, todo apunta a que la opción gallega va a encontrar las mismas dificultades que la asturiana para incorporar un segundo barco, o incluso más por la mayor duración de la travesía desde Vigo, su especial dedicación a la carga no acompañada y una crisis en el comercio que hace muy difícil equilibrar la ocupación en uno y otro sentidos del viaje para garantizar la rentabilidad.