Tren de Takargo en el puerto de Ferrol

Tren de Takargo en el puerto de Ferrol

La ministra de Fomento, Ana Pastor, ha entregado este lunes al presidente de la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao, José Manuel Vilariño, el proyecto constructivo del acceso ferroviario al puerto exterior de Caneliñas, que ha sido redactado por los servicios técnicos de la Secretaria General del Infraestructuras.

En el acto de entrega han estado también presentes, el presidente de Puertos del Estado, José Llorca Ortega, además del director del puerto de Ferrol, Alejandro Rey.

A partir de ahora se inicia el procedimiento por el que se remitirá a Puertos del Estado para el informe previo a su aprobación técnica por parte del ente portuario ferrolano. De forma paralela, se ha iniciado el trámite para la modificación de la Delimitación de Espacios y Usos del Puerto (DEUP), con el fin de incorporar el acceso ferroviario a la zona de servicio portuaria.

La entrega del proyecto constructivo es el primer paso del proceso que concluirá con la licitación de las obras, prevista a lo largo del primer trimestre de 2016.

El coste total de la actuación se sitúa en los 140,3 millones de euros, financiados a través del Fondo de Accesibilidad Terrestre Portuaria, de forma que la Autoridad Portuaria de Ferrol aportará 30,2 millones de euros en cuatro anualidades, mientras que el Fondo financiará con 89,9 millones de euros, mediante un préstamo de 20 años con una carencia máxima de 3 años.

Dicha financiación se articulará a través de 36,4 millones de euros de los Organismos Públicos Portuarios, mientras que los restantes 53,4 corresponderán a un crédito del Banco Europeo de Inversiones (BEI).

En cuanto a las características de la obra, el enlace ferroviario consistirá en la unión del puerto interior de Curuxeiras y del  exterior de Caneliñas, con un vial ferroviario de 6,4 kilómetros en ancho mixto ibérico y métrico, de los que 5,6 discurrirán en un túnel, bajo tierra.

También está previsto un viaducto, sobre la Ría de Ferrol, de 580 metros, como ya se contemplaba en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), aprobada en 2013.