No cabe duda de que 2020 fue un año de desafíos sin precedentes para las empresas de todo el mundo. Sin embargo, en medio de la incertidumbre y los constantes retos, decenas de miles de organizaciones y cientos de millones de personas mostraron perseverancia, positividad y determinación para seguir avanzando.

La continuidad de la cadena de suministro nunca había sido tan necesaria como ahora, y no es exagerado decir que mantener la continuidad de los procesos logísticos durante los últimos meses ha sido clave para la vida de miles de millones de personas en todo el mundo. Sin olvidar que, efectivamente, lo sigue siendo.

Una gran parte de los consumidores realiza una compra ‘on-line‘ y luego se olvida de ella hasta que recibe un mensaje de texto o correo electrónico con respecto a la entrega. Sin embargo, la tecnología, los procesos y las personas que permiten que esto sea posible son complejos y están en constante evolución para cumplir con el comportamiento y las expectativas cambiantes del cliente.

Si bien el comercio electrónico puede aparentar no tener apenas fisuras, hay tres áreas clave que las marcas deben considerar para mantener la continuidad de la cadena de suministro y cumplir esas promesas tan importantes para los consumidores: omnicanalidad; almacenes y centros de distribución inteligentes; y capacidades de gestión de transporte conectado, lo que permite la entrega sin problemas.

La omnicanal da un paso adelante

Cada cliente desea obtener una experiencia de compra tan particular como lo es su personalidad. Algunos consumidores buscan la intimidad y el contacto singular que le ofrece su tienda habitual. Otras personas buscan la conveniencia, ya sea comprando por Internet o planificando una recogida rápida en tienda.

En cualquiera de estos planos, físico o digital, los minoristas de hoy deben tener la capacidad de brindar a los consumidores las experiencias que desean sin tener que sacrificar la excelencia operativa en ninguna etapa del denominado customer journey.

Ahí es donde la omnicanalidad se hace fuerte y puede romper los límites, permitiendo que la experiencia de compra de cualquier persona fluya en cualquier ubicación, en cualquier momento, con una sola aplicación. A través de la implementación de soluciones omnicanal, las empresas pueden beneficiarse de la misma visión holística de los clientes.

Ahora existen herramientas para la visibilidad del stock que mejoran la precisión y la disponibilidad, lo que facilita cumplir con las promesas realizadas al consumidor y fidelizarlo más. De hecho, las tiendas físicas pueden incluso convertirse en puntos de cumplimiento, gracias a la tecnología, para operar con la misma eficacia que los centros de distribución, como hemos visto con los clientes de Manhattan Associates en el transcurso de 2020.

Un nuevo concepto de la cadena de suministro

La transformación del consumidor, ahora más conectado, y el impacto de una economía que tiene sed de cumplimientos rápidos y gratuitos han cambiado significativamente el panorama de la cadena de suministro en la última década.

Las empresas necesitan conocer el estado de toda su operativa desde un único punto. Por tanto, les hace falta la inteligencia artificial y el aprendizaje automático para navegar a través de grandes volúmenes de datos, también integrar la automatización para garantizar la máxima eficiencia en sus almacenes y centros de distribución. Todo ello sin olvidar el importante papel creativo que tienen los trabajadores.

A través de la implementación de soluciones omnicanal, las empresas pueden beneficiarse de la misma visión holística de los clientes.

Un elemento clave para la continuidad de la cadena de suministro es la combinación de toda la demanda, oferta, mano de obra, asignación y automatización en una misma herramienta de monitorización y gestión. Es decir, hablamos de obtener la capacidad para mejorar todo lo que puede hacer una instalación de distribución con una sola orden.

Suena complicado, pero es posible. Este tipo de solución ya está disponible y es Manhattan Active Warehouse Management. Este software de arquitectura de microservicios permite a las marcas centrarse en mejorar los procesos que componen la cadena de suministro. La gestión es configurable y permite a cualquier compañía operar, sabedora de que puede hacerlo tranquila sin temer por el rendimiento, la resistencia o la continuidad.

Cambios en la gestión del transporte

El auge del comercio electrónico durante 2020 hizo que se movieran más productos y vehículos, con más frecuencia que nunca, lo que dificultó en cierta medida la planificación de los transportistas. Por lo tanto, los sistemas de gestión de transporte deben ser más flexibles y receptivos, así como la gestión de los propios transportistas, quienes deben lidiar con el cumplimiento omnicanal y las expectativas de los clientes.

Esto significa que la optimización debe tener muchos elementos en cuenta cuando hablamos del transporte. A los cambios en las expectativas de entrega de los consumidores se suma el cierre o la reducción del espacio disponible en las tiendas y el esfuerzo por reducir los riesgos de contagio. Todo ello ejerce más presión si cabe sobre estos profesionales y también para las empresas, que necesitan adoptar medidas para reducir su huella de carbono.

¿Qué implica todo esto? En resumen, los nuevos sistemas de gestión del transporte en la cadena de suministro tendrán que adoptar un enfoque más digital y supervisado. Desde el análisis estratégico, la adquisición y la planificación operativa hasta la ejecución, la visibilidad y la optimización del tráfico. Las cargas deberán planearse de manera más eficiente, minimizando los costes, maximizando la rentabilidad e impulsando la sostenibilidad.

La mejora de la cadena de suministro siempre había sido clave, pero ahora es imprescindible. Desde las capacidades omnicanal hasta el almacenamiento inteligente y las soluciones de gestión del transporte más eficientes y ecológicas, todo debe replantearse para prosperar en 2021 y más allá. Estar preparados para lo que sea que esté por venir es la mayor de las ventajas.