A punto de cerrarse la primera parte de la campaña de exportación hortofrutícola correspondiente a los meses de otoño-invierno, la primera conclusión que se extrae es la superación del efecto Brexit que, si bien en enero hizo resentirse en alguna medida las cifras de exportación al mercado británico (tercero en importancia para el campo español) tras el impacto inicial de los nuevos requerimientos documentales, lo cierto es que su traducción a nivel de cifras totales hasta febrero no ha tenido el impacto negativo que se auguraba.

Enero ha sido la excepción en este primer balance de la campaña, cuando junto con la entrada del Brexit, el sector padeció asimismo los efectos devastadores del temporal de nieve y frío Filomena, que echó abajo los programas previstos en este mes, especialmente en cuanto a hortalizas se refiere. De este modo, según datos de Fepex, el volumen de las exportaciones hortofrutícolas se contrajeron en enero en torno a un 7,5% respecto al mismo mes de 2020, aunque el valor de las mismas prácticamente se mantuvo sin variaciones (un leve retroceso del 0,16%).

Frente a este mal comienzo, los demás meses han mantenido en general volúmenes y facturaciones en niveles similares a los de la campaña pasada.

Récord en las exportaciones de cítricos

Desde el arranque de campaña en noviembre hasta finales de marzo, según datos de Intrastat, se han superado los dos millones de toneladas de cítricos exportados a países comunitarios, lo que supone una cifra récord de los últimos cuatro años.

El incremento total ha sido del 5% con respecto al mismo período del año pasado, produciéndose subidas en mandarinas y pomelos de entre el 10 y el 15%, mientras que naranjas y limones han registrado cifras similares a la campaña anterior.

En valor, todos los cítricos mejoran: las naranjas sobre el 8-9%, y los pomelos y limones entre el 4 y el 5%. Únicamente, las mandarinas se han pagado por debajo del nivel del ejercicio anterior, cayendo sobre el 5%, aunque los últimos datos de finales de marzo muestran un repunte en los precios y una perspectiva positiva de venta para el mes de abril.

De hecho, hay productores de la zona del Levante que están empezando a plantearse planificar los cultivos de mandarinas para alargar las cosechas en un futuro próximo, de forma que las variedades más tardías puedan tener recorrido en meses de abril y mayo.

Cifras positivas, pero sin el ‘boom’ de ventas del inicio de la pandemia

Se cumple un año del inicio de la pandemia, y del ‘boom’ de ventas que experimentaron los cítricos (muy especialmente naranjas y mandarinas) durante los meses de marzo y abril, sobre todo, en plena época de confinamientos domiciliarios en multitud de hogares europeos.

Las naranjas son un claro ejemplo de la diferencia del año pasado a este: en 2020, se disparó literalmente la demanda que, junto a unas cifras de producción limitadas, tiraron fuertemente hacia arriba los precios de venta. En 2021, se ha vuelto sin embargo a la realidad de un producto que sigue siendo cada vez más azotado por la competencia de las naranjas egipcias, cuya producción se ha elevado este año entre un 20-30% y que siguen campaña a campaña limitando la salida comercial al exterior de nuestra naranja nacional.

El certificado fitosanitario en UK para 2022

A mediados de marzo, el Gobierno británico anunció el retraso de la obligatoriedad de presentar el certificado fitosanitario hasta enero de 2022 para todas las mercancías hortofrutícolas importadas de la UE. El retraso de esta medida, que iba a entrar inicialmente en vigor desde comienzos de este mes de abril, ha sido valorado positivamente por el sector exportador español.

Se evitan así de momento nuevas obligaciones documentales aparte de las ya vigentes tras el Brexit. Al mismo tiempo, el ejecutivo británico baraja también retrasar al mes de marzo de 2022 los controles posibles en frontera.

En lo que se refiere a retornos, la campaña de otoño-invierno 2020-2021 también ha mostrado una mejoría general tanto en volúmenes como en niveles medios de precios. A diferencia de la campaña anterior, que experimentó en marzo y abril caídas en picado como consecuencia de la irrupción de la pandemia, sin embargo en la presente campaña se ha mantenido una línea estable incluso con picos acentuados de trabajo en fases concretas como Navidad o días previos a Semana Santa.

No obstante, la grave afectación del turismo y la hostelería con las persistentes restricciones Covid de los gobiernos europeos, y en España en particular, sigue lastrando el aprovisionamiento de mercancías vinculadas a estos sectores (alimentación y bebidas, textil..etc.)