El tráfico en los aeropuertos de la red de Aena en el mes de marzo, ha sufrido un parón desde que el 14 de marzo se publicará en el BOE el Real Decreto 463/2020 que declaraba el estado de alarma en España para frenar el avance del coronavirus Covid-19.

Las posteriores prohibiciones, a partir del 19 de marzo a cualquier tipo de vuelo comercial o privado con origen en cualquier aeropuerto situado en territorio peninsular y destino las Islas y la restricción de acceso de viajeros por las fronteras exteriores de España desde el 23 de marzo, terminaron por casi paralizar la actividad.

Sin embargo la necesidad de suministro de material sanitario, de las compras efectuadas en el extranjero, fundamentalmente China, por las diferentes administraciones, que se han decantado por el transporte aéreo como el medio más rápido, han permitido mantener una actividad aeroportuaria en cuanto a la carga aérea. Por contra la eliminación de los vuelos comerciales ha llevado a las aerolíneas a la mayor paralización de la flota de aviones en tierra de la historia, con unas consecuencias económicas para el sector, que según la IATA, podría afectar a cerca de 25 millones de empleos a nivel mundial.

Proliferación de operaciones con cargueros

Esta proliferación de conexiones con aviones cargueros mediante corredores aéreos sanitarios, así como facilitar el retorno de los españoles y la salida de los extranjeros no residentes hacia sus países de origen, ha permitido el establecimiento de planes de contingencia y la recuperación de un 40% de los volúmenes con respecto al 2019 en estas fechas y con diferente resultado, según qué aeropuertos.

En este contexto, el descenso que ya había comenzado a finales de febrero, se ha agudizado en marzo de forma que el movimiento de aeronaves en la red de aeropuertos de Aena, con 99.630 operaciones registradas, se redujo un 43,8%.

Mientras, el tráfico de mercancías cayó un 29,8%, con 66.692 toneladas transportadas en el mes de marzo, debido a que una parte muy importante de la carga habitual se traslada en aviones comerciales de pasajeros, lo que ha afectado de forma determinante a los volúmenes del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, con 35.758 toneladas (-26,7%) y al de Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, con 10.014 toneladas (-38,5%), en los que el 75% de la carga procede de aviones comerciales.

Sin embargo el aeropuerto de Zaragoza, con 10.292 toneladas  y un retroceso de -40,6% también se ha visto afectado, a pesar de que prácticamente el 99% de las toneladas movidas se realizan en las bodegas de cargueros, si bien la naturaleza de la carga, fundamentalmente textil que se ha visto también afectada por la crisis, ha repercutido negativamente.

Por contra el aeropuerto de Vitoria Foronda y una actividad ligada a los integradores, como DHL o Fedex que operan con mercancía ligada al e-commerce ha permitido mantener el tipo con 5.167 toneladas manipuladas y un retroceso de «tan solo» un -4,5%.