Carga aérea

La capacidad de carga se ha incrementado un 3,9% en el cuarto mes del año.

La demanda del transporte aéreo de mercancías ha aumentado un 8,5% en abril de 2017 con respecto al cuarto mes de 2016, aunque la cifra resulta inferior a la alcanzada en marzo, del 13,4%. No obstante, se sitúa muy por encima de la tasa media de crecimiento del 3,5% de los últimos cinco años.

Así lo reflejan los datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, IATA, que indican que la capacidad de carga se ha incrementado un 3,9%. La confianza en el mercado se mantiene al alza, lo que sugiere que los datos seguirán siendo positivos a lo largo del segundo trimestre.

En cualquier caso, la carga aérea a menudo sufre un fuerte impulso en la demanda al inicio de una recuperación económica, ya que las empresas tienden a querer reponer existencias muy rápido, pero esta tendencia se va suavizando a medida que los stocks se ajustan a las nuevas condiciones de la demanda.

En este contexto, es probable que a lo largo de 2017 la carga aérea mantenga una tasa de crecimiento del 7,5% aproximadamente, impulsada por el sector farmacéutico y el e-commerce.

Desde IATA, aseguran que es preciso que la industria no se confíe y centre sus objetivos en la modernización de sus procesos, aunque reconocen que está haciendo progresos en este ámbito, puesto que más del 50% de operadores utilizan ya el albarán e-air.

Principales mercados

El mercado de Asia-Pacífico ha experimentado un alza del 8,4% en la demanda y del 3,7% en la capacidad de carga, por el aumento de las exportaciones en la región.

Por su parte, en las aerolíneas europeas, la demanda se ha incrementado un 12,9% y la capacidad un 6,9% en mayo, aunque la debilidad actual del euro continúa afectando al mercado, que también se ha visto beneficiado por un incremento de las exportaciones en los últimos meses.

En cuanto al mercado norteamericano, se ha registrado un crecimiento del 7,3% en la demanda y del 2,1% en la capacidad, debido a la fortaleza del dólar.

En Oriente Medio, la demanda ha crecido un 3,1%, y la capacidad un 0,8%, mientras que Latinoamérica, que sigue sufriendo las consecuencias de una difícil situación económica y política, ha sufrido una contracción del 1,9% en la demanda y del 0,2% en la capacidad.