En el acto de presentación de la carta celebrado este martes en Madrid, el director de la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para España, Joaquín Nieto, recalcó que el convenio supone “un antes y un después en la historia de la navegación”, dado que garantiza unos estándares internacionales mínimos para un trabajo “decente” en el sector marítimo, una mejor supervisión a todos los niveles, como el buque, la compañía o el Estado del pabellón, entre otros aspectos, y contribuye a reducir el dumping social, en una práctica que precariza el trabajo y los precios en la navegación marítima.

El convenio, que no afecta al sector de la pesca, protegerá a 1,5 millones de marineros en todo el mundo y ha sido ratificado por 45 Estados, entre ellos España, lo que supone más del 75% del arqueo bruto de la flota mercante mundial.

También, cuenta con el apoyo de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF), la Federación Internacional de Armadores (OSF) y la Organización Marítima Internacional (OMI).

El 1% del PIB español

En la economía española, el transporte marítimo aporta de forma directa una producción efectiva de 2.959 millones de euros y supone el 1% del PIB español.

El nuevo convenio permitirá a España inspeccionar todo barco que entre en uno de sus puertos, independientemente de cuál sea su bandera, y obliga a todos los Estados a emitir un certificado que deje constancia de que se cumplen los requisitos del convenio.

Para Rafael Rodríguez, director general de la Marina Mercante del Ministerio de Fomento, el texto “hace más competitiva nuestra flota y favorece la seguridad marítima”.