En el momento actual de transformación industrial son muchos los cambios que se están produciendo a gran velocidad en el sector de la logística, sobre todo en lo que respecta a la automatización, la gestión de la información en tiempo real y la robotización.

Su importancia ha sido debatida en el marco del Bloque ICIL organizado en la feria Logistics 2016, que ha abordado la auténtica revolución que la Industria 4.0 está trayendo consigo. 

No obstante, como telón de fondo, se establece una cuestión que el empresariado español, especialmente el de la logística y el transporte, arrastra desde hace años: la falta de colaboración entre empresas.

Para Manuel Yagüe, director ejecutivo de Everis, la colaboración entre empresas sigue siendo una asignatura pendiente en España, un país donde rara vez se oye hablar de integraciones completas y sí de proyectos piloto que, incluso teniendo éxito, no tienen continuidad.

Según el vicepresidente de la Fundación ICIL, Miguel Angel Miguel, es esta falta de colaboración, entre otros factores, lo que ha propiciado que la sociedad implante sus propias soluciones, impulsando de este modo lo que se ha denominado la famosa «economía colaborativa».

Precisamente, la «nueva generación» que ha nacido con estas soluciones tiene una mayor predisposición a la colaboración empresarial, frente a la tradicional sociedad española que ha sido siempre mucho más emocional que racional.

Debate en el Bloque ICIL de Logistics 2016

La falta de colaboración entre empresas, especialmente en el sector de la logística y el transporte, se viene arrastrando desde hace años.

Esa es la opinión del consejero delegado de Miebach, Jorge Motjé, quien apunta a una mayor cooperación en el futuro, que será principalmente tecnológica y siempre con vistas a impulsar grandes cambios en el sector más allá de cambios pequeños en las propias empresas.

Esta idea también la comparte el director de Sistemas de Automatización Industrial de Mahou-San Miguel, Eloy Caballero, para quien la colaboración se producirá entre empresas con distintos tipo de actividad. Sin embargo, sí que competidores directos deberían cooperar en aspectos relacionados con la formación y la sostenibilidad para mejorar la industria en su conjunto.