El heterogéneo impacto de la crisis sanitaria en los diferentes países que componen la Unión Europea están colocando a este hermoso y ambicioso proyecto ante su enésima crisis, una más que amenaza con romper un sueño frágil.

El de la Unión Europea no es solo un problema de dinero, sino que también relaciones desiguales y, por lo tanto, de poder.

En este marco, los ministros de Transporte de la UE han decidido en un Consejo celebrado a finales de abril para intentar buscar una serie de líneas de actuación coordinadas para una salida ordenada de la crisis sanitaria en el transporte.

El objetivo sería el de recuperar la conectividad de tal modo que se pueda garantizar la salud pública, la de los trabajadores y la de los pasajeros, al tiempo que se minimizan los riesgos de contagio de los nudos de todos los transportes, lo que requerirá de una combinación de pruebas médicas, uso de equipos de protección y mantenimiento de la distancia social.

Medidas por modos de transporte

En el transporte por carretera, los ministros de Transporte han resaltado el papel que tienen los ‘pasillos verdes’ para mantener el flujo de mercancías en la Unión durante la crisis y abogan por su mantenimiento para seguir jugando un papel clave cuando crezcan los intercambios comerciales, superada la situación.

De igual modo, también se está analizando la posibilidad de reevaluar la actual legislación del transporte por carretera para controlar limitar los efectos de la pandemia, aunque de manera temporal y limitada, algo que visto de soslayo podría tener su impacto sobre el Paquete de Movilidad, a punto de aprobarse.

En el transporte ferroviario, el Consejo ha coincidido en la necesidad de impulsar nuevos proyectos en este modo durante el período de recuperación tras la crisis, a la vista que están teniendo los flujos de transporte de mercancías por ferrocarril, en línea con los planes de la Comisión para un ‘New Green Deal’.

Para todos los modos, tanto la Comisión como el Consejo están de acuerdo en la importancia que tendrán para el transporte el establecimiento de ayudas de Estado temporales y de medidas financieras de recuperación que deberían de servir para mitigar los efectos negativos de la crisis.

De igual manera, también será crucial encontrar nuevas soluciones para las obligaciones financieras de las empresas y operadores de transporte a corto y medio plazo, pero siempre con el objetivo de que la sostenibilidad medioambiental y la digitalización tengan un papel importante en un mercado con unas reglas del juego equilibradas y flexibles.

La Comisión elaborará un plan

Así pues, los ministros de Transporte de la UE han encargado a la Comisión Europea que elabore un plan de recuperación armonizado y dividido en fases para que todos tengan un marco de reglas y procedimientos común que evite que una falta de acuerdo pueda poner en riesgo la recuperación de la conectividad.

En este ámbito, el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, impulsa la creación de un grupo de trabajo de alto nivel para que la Unión Europea establezca directrices sanitarias para todos los modos de transporte.

Al mismo tiempo, Ábalos también ha solicitado a la Comisión que acelere al máximo la presentación de su plan de recuperación de la normalidad, dado que “un documento a mediados de mayo llegaría demasiado tarde”.