Un estudio realizado por la Comisión Europea informa que los combustibles alternativos podrán reemplazar gradualmente a los fósiles en 2050, haciendo que todo el transporte europea sea sostenible para esa fecha.

Este documento presentado por la Comisión Europea se integrará en la iniciativa de sistemas de transporte limpio que el Ejecutivo comunitario lanzará este mismo año, el cual estará destinado a diversificar la demanda energética del transporte, reducir su impacto medioambiental y reforzar la seguridad del suministro energético.

El objetivo es reducir las emisiones de dióxido de carbono entre un 85% y un 90% para el año 2050.

El informe del grupo de expertos sobre combustibles futuros no da una única alternativa a los medios de transporte tradicionales, sino que cree que será «una combinación de diferentes opciones».