La nueva política de infraestructuras de la UE prevé invertir 26.000 millones de euros en la red europea de transporte durante el período 2014–2020. Así lo señala la Comisión Europea en la nueva comunicación que ha publicado este jueves 17 de octubre y en la que expone los nuevos mapas con los nueve grandes corredores que servirán de ejes principales para el transporte dentro del mercado europeo.

En opinión del organismo europeo, esta nueva política de transportes permitirá impulsar el crecimiento y la competitividad y, además, eliminará estrangulamientos y modernizará las infraestructuras ayudando a racionalizar en toda la Unión las operaciones transfronterizas tanto para los viajeros como para las empresas.

Para la Comisión Europea, esta nueva política de infraestructuras es fundamental porque se prevé que antes de finales de 2050 el transporte de mercancías haya crecido un 80% y el de pasajeros más de un 50%. Además, es consciente de que el crecimiento necesita comercio y el comercio necesita transporte y, por lo tanto, “aquellas zonas de Europa que no dispongan de buenas conexiones no lograrán prosperar”, destaca la CE.

El objetivo de la nueva Red Transeuropea de Transportes pasa por la conexión de 94 grandes puertos europeos con líneas férreas y carreteras y el enlace por ferrocarril de 38 aeropuertos clave con grandes ciudades. Asimismo, se contempla la realización de 35 proyectos transfronterizos para reducir los estrangulamientos actuales.

Los nueve corredores que ha quedado definitivamente definidos, formando la denominada «Red Central», que como se ha señalado en diversas ocasiones tendrá que estar completada antes de finales de 2030.

España conectada con el Corredor Mediterráneo y Atlántico

Como es sabido, España quedará enlaza con el resto del continente por medio del Corredor del Mediterráneo, que unirá la Península Ibérica con la frontera húngaro-ucraniana, principalmente mediante carreteras y líneas ferroviarias, siguiendo la costa Mediterránea de España y Francia, atravesará los Alpes hacia el Este por el norte de Italia y dejará la costa Adriática de Eslovenia y Croacia en dirección a Hungría.

Por otro lado, el Corredor Atlántico conecta la parte occidental de la Península Ibérica y los puertos de El Havre y Ruán con París y con Mannheim/Estrasburgo por medio de líneas ferroviarias de alta velocidad y líneas convencionales paralelas. “En este corredor, que incluye también el Sena como vía de navegación interior, ocupa un lugar fundamental la dimensión marítima” asegura la Comisión.

Los 26.000 millones previstos entre 2014 y 2020 por la Comisión serán aportado por el mecanismo “Conectar Europa”. Esto triplica la financiación actualmente disponible. Además, entre el 80 % y el 85 % de esos recursos se utilizará para financiar proyectos prioritarios localizados en los nueve corredores que compondrán la red central.

 

Inversión de 250.000 millones hasta 2020

No obstante, se calcula que el nivel de inversión que se precisará en la red central durante el período 2014–2020 ascienda a 250.000 millones de euros.

A partir de ahora, los Estados Miembros deberán presentar a la Comisión propuestas detalladas para acogerse a la financiación de la UE , y será sobre esta base sobre la que se asignarán los recursos. Esto tendrá lugar a partir de comienzos de 2014.

El nivel preciso de financiación de la Unión dependerá de los datos que faciliten las propuestas nacionales. Por lo general, en cada período presupuestario de siete años, la contribución que hará la UE para desarrollar una infraestructura de transporte importante se situará en torno al 20 % de los costes de inversión totales. El resto deberá ser aportado por los Estados miembros, por sus autoridades regionales y, posiblemente, por inversores privados.