La Comisión Europea ha dado a conocer una serie de medidas para mejorar el entorno del impuesto sobre valor añadido para el comercio electrónico en la Unión Europea. Estas propuestas facilitarán a los consumidores y a las empresas, en particular a las emergentes y las pymes, la compra y venta de bienes y servicios en línea.

En concreto, la Comisión ha propuesto nuevas normas que permitan a las empresas que vendan productos en línea tramitar fácilmente y en un solo lugar todas sus obligaciones en materia del IVA de la UE, así como simplificar las normas del IVA a las empresas emergentes y microempresas que venden en línea, de tal forma que el IVA sobre las ventas transfronterizas de importe inferior a 10.000 euros sea gestionado a nivel nacional.

Asimismo, se ha propuesto que se permita a los estados miembros reducir los tipos del IVA aplicados a las publicaciones digitales, como los libros electrónicos y los periódicos en línea, y han alertado que luchar contra el fraude del IVA desde fuera de la Unión Europea puede distorsionar el mercado y establecer una competencia desleal.

Las diferentes proposiciones adoptan un nuevo planteamiento en materia del IVA para el comercio electrónico y suponen la continuación de los compromisos contraídos por la Comisión Europea en la «Estrategia para el Mercado Único Digital de Europa» y en el «Plan de Acción» para un territorio único de aplicación del IVA en la UE

Consecuencias de las nuevas propuestas

Mediante el establecimiento de un portal para pagos de IVA en línea en toda la Unión Europea, los gastos para el cumplimiento de la normativa del IVA se reducirán notablemente, ahorrando a las empresas de toda la UE 2.300 millones de euros al año. Las nuevas normas también garantizarán que el IVA se pague en el estado miembro del consumidor final, lo que dará lugar a una distribución más justa de los ingresos fiscales entre países de la UE.

La nueva normativa también garantizará que el IVA se pague en el Estado miembro del consumidor final, lo que dará lugar a una distribución más justa de los ingresos fiscales entre los países de la UE.

Las propuestas tienen como objetivo ayudar a los estados miembros a recuperar los cerca de 5.000 millones de euros que se pierden cada año en el IVA de las ventas en línea. Las pérdidas de ingresos estimadas pueden llegar a alcanzar los 7.000 millones de euros en 2020, por lo que la Comisión Europea considera fundamental que se «actúe» para paliar la situación.