Vince adquiere los aeropuertos de Portugal

El Gobierno de Portugal ha optado por el grupo francés Vinci para la concesión por un periodo de 50 años de la red de aeropuertos del país, gestionados por la empresa pública ANA. En total, Vinci se hará cargo de los 10 aeropuertos que componen la red portuguesa, los de Lisboa, Oporto, Faro y Beja en el territorio continental y los insulares de Ponta Delgada, Horta, Flores y Santa Maria, en Azores, y Funchal y Porto Santo, en Madeira.

El conjunto de aeropuertos de ANA han gestionado más de 30 millones de pasajeros, en su mayoría internacionales, durante 2012, con un crecimiento de tráfico por encima del 4% de en promedio en los últimos 10 años. El hub de Lisboa presenta una gran ventaja debido a su posición estratégica en el crecimiento de destinos como Brasil, y África de habla portuguesa , Angola y Mozambique. Las actividades de ANA incluyen la gestión de los centros aeroportuarios y de sus espacios comerciales, así como los servicios de asistencia en tierra.

Con la adquisición de ANA, Vinci Aeropuertos, filial de concesiones Vinci se convierte en líder internacional en concesiones aeroportuarias, con 23 aeropuertos gestionados en Portugal, Francia y Camboya, con más de 40 millones de pasajeros al año y un volumen de negocios total de más de 600 millones de euros con un EBITDA de 270 millones de euros.

Vinci ya está presente en concesiones de infraestructuras de Portugal con una participación del 37% en Lusoponte, compañía que gestiona los puentes 25 de Abril y Vasco de Gama que cruzan el río Tajo y permiten el acceso a la capital lusa. Además, también está presente en los campos de la ingeniería y trabajos de electricidad con Sotecnica y Cegelec.

La firma del acuerdo de venta se espera para el mes de enero de 2013 y la transacción está sujeta a la aprobación de las autoridades de competencia pertinentes. La oferta de Vinci se ha impuesto a las presentadas por la empresa alemana Fraport, el consorcio que juntaba a los suizos Zurich Fughafen, los brasileños CCR y el fondo de inversión GIP y finalmente los argentinos de Corporación América, que competían con dos empresas portuguesas, Sonae Sierra y Empark.