Tras la adquisición de Trasmediterránea, la canaria Armas toma un fuerte impulso para diversificar y potenciar sus tráficos.

Este movimiento empresarial le permite, como ha indicado recientemente el presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, posicionarse de manera muy clara en el mercado nacional y pasar a competir entre las principales navieras del Viejo Continente.

Sin embargo, la operación también plantea algunas dudas entre los usuarios de algunos puertos en los que coinciden ciertos tráficos.

Por un lado, la conexión de Naviera Armas existente entre Huelva y Canarias compite, según algunos, con las tres rotaciones semanales que tiene Trasmediterránea entre el puerto de Cádiz y el archipiélago canario.

Sin embargo, aún es pronto para ver cómo afecta la nueva situación al tráfico entre la península y Canarias, sobre todo si se tienen en cuenta tanto las obligaciones presentes de servicio público, como la opinión futura de Competencia con respecto a la operación de compra.

De igual modo, tampoco se esperan cambios en la línea de Trasmediterránea que une Melilla con Málaga y Almería y, sobre todo, de cara al contrato para cubrir esta línea de interés público que entra en vigor el 1 de noviembre. Así mismo, en el puerto melillense, Armas tiene desde 2011 un servicio con Motril.

Trasmediterránea cuenta con una flota de 21 buques y opera 32 rutas entre la Península, Balares, Canarias y ciudades del Norte de África.

Naviera Armas, por su parte, dispone de 13 buques tipo ro-pax, dedicados al traslado de pasajeros y mercancías.

Aún es pronto para ver en qué tráficos se producen sinergias que pueden aprovecharse y en cuáles, si fuera el caso, hay ineficiencias. En todo caso, la integración, que culminará, como se ha anunciado, en la primera mitad de 2018, queda pendiente de las observaciones que haga la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia.