Las tasas de carga de contenedores entre China y la costa oeste de Estados Unidos permanecen invariables en los 4.248 dólares/FEU, según Freightos, lo que supone un incremento del 182% respecto al mismo periodo del año anterior.

Mientras, los precios para los envíos entre China y la costa este del país han caído un 2% hasta los 5.924 dólares/FEU, un 106% por encima de las cifras de 2020. Las tasas se mantienen, por tanto, relativamente equilibradas en las principales rutas desde Asia, después del incremento de la semana anterior.

En lo que se refiere a las conexiones con el norte de Europa y el Mediterráneo, se ha registrado un pequeño incremento del 3% en cada caso. Con todo, el índice FBX se mantiene un 170% por encima del nivel del año anterior, siendo el coste real necesario para asegurar una carga mucho más elevado, debido a las múltiples primas y recargos.

Además, las tasas de carga para los exportadores desde Estados Unidos hacia Asia continúan al alza, llegando a los 887 dólares/FEU para los envíos desde la costa oeste, un 92% por encima del nivel de finales de noviembre. Las de la costa este han aumentado un 63% en los últimos dos meses, situándose ya en los 952 dólares/FEU.

Congestión en los puertos

La elevada demanda está aumentando la congestión y demoras en los puertos, agravando a su vez el problema de la escasez de contenedores vacíos en las instalaciones asiáticas. Al mismo tiempo, se han registrado niveles récord de llegadas a los puertos de Los Ángeles y Long Beach, con más de 30 portacontenedores al mismo tiempo esperando para el atraque.

Algunos tendrán que esperar más de una semana, lo que nuevamente retrasará la devolución de los equipos vacíos. Este tipo de situaciones han llevado a que más de uno de cada tres contenedores no hayan podido salir en el momento programado en diciembre y a que las navieras cancelaran escalas y suspendieran reservas para tratar de ajustarse a los horarios previstos.

Con prácticamente toda la capacidad disponible ya activa, los expertos coinciden en que es poco probable que la situación mejore hasta que la demanda se reduzca, lo que solamente ocurrirá una vez que la pandemia esté controlada.