carretera aragon transporte

La conservación de carreteras es una de las partidas que más se ha ajustado por Fomento para cumplir con la política de austeridad marcada desde Bruselas pero representa un coste un 70% inferior al de levantar la misma infraestructura desde cero. Así lo señalan las estimaciones de la compañía de ingeniería y servicios energéticos Euroconsult, que advierte que el gasto en mantenimiento de las vías “lejos de suponer un gasto superfluo, representa una inversión muy rentable”.

Para la consultora, la rehabilitación total o parcial de las infraestructuras viarias españolas en base a la medida de su comportamiento puede ser la única forma de garantizar que se mantengan en pie a medio y largo plazo, sobre todo, “si hay que ajustar la  inversión en conservación preventiva, la más importante de todas”.

Como cifra global, Euroconsult señala que los 500 millones de euros anuales que se dejan de invertir en conservación preventiva en carreteras se transformarán, en apenas diez años, en un desembolso de 2.500 millones de euros que se multiplicará hasta los 12.500 millones en el plazo de 25 años. “Y es que cada euro que se deja de invertir en conservación preventiva supone al menos cinco euros de inversión futura, un coste que aumenta exponencialmente con el paso de los años”, advierte.

Estos datos «evidencian que una inversión sin criterio puede producir un deterioro de la calidad del patrimonio viario«, que es uno de los principales sustentos de la cohesión social y actividad económica del país. En la actualidad, destaca el análisis de la compañía, el 86% del transporte interior de mercancías se realiza por este tipo de vías, y nueve de cada diez trayectos de personas son también por carretera.

No obstante, Euroconsult cree que la inversión en conservación tampoco tiene que ser  indiscriminada, “sino que debe analizarse en dónde, cuándo y cómo invertir para optimizar al máximo los recursos públicos empleados”. Y, sobre todo, “debe dirigir sus esfuerzos a la conservación preventiva, como por ejemplo al refuerzo de los pavimentos, repintado de las  marcas viales y mejora de la señalización vertical”.

Hay que destacar que la conservación alarga la vida útil de la infraestructura entre 20 y 30 años, “por lo que no sólo se evita un mayor desembolso en su reconstrucción, sino que al mismo tiempo se amortiza la inversión inicial”.