Portacontenedores Nordcheetah de Boluda

La demanda se ha incrementado un 6,1% en los siete primeros meses de 2018.

Las tarifas de flete entre Asia y África occidental están aumentado a consecuencia de la reducción de la capacidad en un mercado creciente. Los envíos de contenedores han seguido en los primeros siete meses de 2018 un ritmo similar al de 2017, principalmente por la recuperación de economías clave como Nigeria o Angola.

La demanda se ha incrementado un 6,1% hasta los 750.000 TEUs aproximadamente, aunque aún se sitúa por debajo del 9,6% registrado a lo largo de todo el 2017, con 1,2 millones de TEUs movidos que pusieron fin a dos años a la baja, según recoge el último informe de Drewry.

Dado el extraordinario ritmo de crecimiento en el pasado ejercicio, es probable que se ralentice para el nuevo año, aunque conviene destacar el fuerte incremento del 8% durante el mes de julio respecto al mismo mes del año anterior.

Las navieras que operan en esta ruta han agotado continuamente el número de espacios disponibles en 2018. En este sentido, conviene señalar que en agosto la capacidad se ha reducido un 3%. Desde el punto de vista del servicio no ha habido muchas novedades, salvo la suspensión en febrero de la conexión semanal FEW7 de Maersk Line que prestaba servicio en Senegal y Mauritania.

Las fluctuaciones mensuales en la capacidad se han debido básicamente a las escalas canceladas. En este sentido, la reticencia a aumentar la capacidad, incluso en un mercado creciente, parece una reacción al deseo excesivo que mostraron a finales de 2017, cuando las navieras quisieron aprovechar la creciente demanda, pero incorporaron demasiados buques, con la consecuente caída de las tasas de carga y utilización.

Previsiones para el cuarto trimestre

Se espera que la capacidad se mantenga relativamente estable durante el resto del año y posiblemente aumente ligeramente a nivel mensual. La precaución mostrada por los operadores durante al año indica que han aprendido la lección, llegando en junio y julio la utilización a sus máximos niveles de los últimos cinco años, lo que ha ayudado a impulsar las tasas hacia los 4.000 dólares/FEU.

Es difícil saber si esta trayectoria ascendente continuará, ya que tradicionalmente la utilización se ha reducido en la segunda mitad del año al no poder las navieras conectar adecuadamente la oferta y la demanda.

Sin embargo, si son capaces de resistirse a aumentar su capacidad, podrían seguir manteniendo las cifras actuales. Para sacar el máximo partido a esta conexión, es importante que aprendan de su pasado, tal y como explican en la consultora.