Planta de Volkswagen en Landaben Navarra

Volkswagen Navarra asegura que «el grueso de la inversión» está garantizado.

Volkswagen planea un ajuste con el que «saldrán de esta crisis» que no se llevará a cabo «sin dolor», aunque procurará seguir ofreciendo empleos «buenos y seguros», según ha señalado el presidente y consejero de la compañía, Matthias Müller, en Wolfsburgo, Alemania.

Para ello, el fabricante está revisando todas las inversiones previstas con el fin de «evitar lo que no sea absolutamente necesario», y aquello que no sea urgente «será desechado o retrasado».

Por tanto, las inversiones de 4.200 millones de euros hasta 2019 que, en principio, serán destinadas a las dos factorías del fabricante, la de Volkswagen en Navarra y la de Seat en Martorell, Barcelona, podrían peligrar si la compañía no considera estas actuaciones prioritarias.

La planta de Seat catalana recibiría 3.300 millones según lo previsto, inversión que la Generalitat de Cataluña espera que no sólo no disminuya, «sino que se mantenga y si es posible se incremente», según ha señalado recientemente la vicepresidenta del gobierno catalán, Neus Munté, aunque ha admitido que la Generalitat está preocupada por esta situación. 

Mientras tanto, en la planta de Navarra, a la que irían destinados otros 900 millones de euros, la dirección de la factoría ha informado a los sindicatos que «el grueso» de la inversión necesaria para la producción del Polo y del A07 está garantizo.

No obstante, la empresa no ha informado de cuál será la cifra exacta de la inversión final, tras indicar que «no se harán inversiones que no estén ligadas a estos productos».