La crisis sanitaria está teniendo un brutal impacto en el transporte aéreo, muy vinculado en el caso español al turismo y al movimiento de turistas, pero también con repercusiónes en el ámbito de la carga aérea que se mueve en las bodegas de los vuelos comerciales.

Pese a ello, Aena mantiene sus planes de inversión para ampliar los dos mayores aeropuertos del país, de Barajas y El Prat.

Sin embargo, estas operaciones, destinadas a generar polos logísticos y de servicios de gran magnitud, se retrasarán, como ha explicado José Luis Ábalos en el Senado esta misma semana, hasta más allá de la fecha de inicio prevista para 2022.

En este sentido, el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha afirmado en la Cámara Alta que «Aena mantiene sus compromisos de inversión a pesar de que se estima que el transporte aéreo no alcanzará hasta 2022 o 2023 los niveles de viajeros que presentaba en 2019, antes de la crisis«.

De igual manera, Ábalos ha manifestado que el gestor aeroportuario público «también mantendrá vigentes sus principales líneas estratégicas que pondrán el foco de atención en las actuaciones en materia de sostenibilidad e innovación», lo que implicará una “recuperación verde” para el sector del transporte aéreo.

Para ello se tendrán especialmente aspectos como la reducción de la huella de carbono, la minimización del impacto acústico, la eficiencia energética, el uso de energías renovables y la protección de la biodiversidad, así como «una transformación digital de los negocios tradicionales de los aeropuertos».