El impacto de la pandemia del coronavirus tiene fiel reflejo en prácticamente todos los tipos de mercancías que mueve el puerto de Barcelona.

Así pues, el movimiento de mercancías total del enclave barcelonés presenta una caída anual en la primera mitad de 2020 de un 18,8%, para un total semestral de 28,01 millones de toneladas.

Por tipo de mercancía, en la primera mitad del ejercicio el recinto ha movido 1,37 millones de TEUs, con una caída anual de un 20,5%. Con más detalle en este tráfico, las exportaciones han retrocedido un 3%, las importaciones han bajado un 15%, y el tránsito ha perdido un 31%.

Al mismo tiempo, el tráfico de graneles sólidos totaliza 2,06 millones de toneladas en el período, con un crecimiento del 1,3%, mientras que los graneles líquidos han caído un 23,2%, para un volumen total de 6,4 millones de toneladas, debido principalmente al paro de la actividad productiva durante el estado de alarma, así como al a menor actividad de bunkering.

Por otro lado, el tráfico de carga rodada también ha caído un 19,4% anual en el semestre para un total de 166.131 unidades y el movimiento de vehículo terminado también suma 218.543 unidades, lo que implica un retroceso con relación al primer semestre del año pasado de un 47,6%.

De cara al futuro, y en un entorno de gran incertidumbre, los responsables del enclave catalán esperan que la recuperación económica empiece el año que viene, para consolidarse entre 2022 y 2023, cuando se volverán a la normalidad los intercambios del recinto con su hinterland.