La reducción de ingresos por la crisis sanitaria y las perspectivas de un mercado cuya demanda se mantendrá en niveles bajos durante meses, han obligado a Scania a articular un proceso global para reducir su plantilla.

La dirección del fabricante alega que la pandemia ha mostrado la necesidad de revisar la composición de su plantilla, así como de parte de sus operaciones industriales y comerciales, ya que, según sus cálculos, con su actual nivel de actividad, la marca cuenta con 5.000 trabajadores más de lo que requiere.

Estos recortes afectarán también a los empleados de su sede central del municipio sueco de Södertälje, mientras que para los procesos de producción se han articulado medidas temporales de ajustes en la fabricación.

Así mismo, a la vista de la debilidad del mercado, Scania estima que «existe un exceso de personal en las áreas de ventas globales y de servicios». De igual manera, la reducción de la actividad de la marca sueca también implica reducciones en el número de trabajadores dedicados a labores de investigación y desarrollo.

En cualquier caso, el fabricante espera «minimizar los efectos sobre nuestros trabajadores, incluso en estos tiempos difíciles».

Ahora, la dirección y los representantes de los trabajadores iniciarán conversaciones para acotar el alcance definitivo de las medidas de recorte, así como de otras iniciativas para reducir costes.