El puerto de Barcelona ha movido 19,6 millones de toneladas de mercancías en los cuatro primeros meses del año, un 11,7% menos que entre enero y abril de 2019, en una clara evidencia del impacto que está teniendo la crisis sanitaria en el tráfico de mercancías del enclave catalán.

Por tráficos, el cierre de las pricipales plantas automovilísticas ha implicado una caída en el tráfico de vehículo terminado de un 35,3% anual, con un movimiento de 173.501 unidades en el período.

Así mismo, el tráfico de contenedores, por su parte, sufre un descenso del 16,2%, para un volumen acumulado en el cuatrimestre de 944.203 TEUs.

En este retroceso ha influido especialmente la caída registrada en los tránsitos de un 30,2%, mientras que los contenedores llenos de import-export pierden un 2,5%, aunque los flujos de comercio internacional están lejos de estabilizarse y siguen acusando el impacto que la crisis sanitaria está teniendo a escala global.

Además, en los cuatro meses los contenedores llenos de exportación registran un crecimiento del 2% y los llenos de importación bajan un 5,6%.

Por otra parte, el tráfico de graneles líquidos totaliza 4,7 millones de toneladas en los cuatro primeros meses de 2020, lo que implica un descenso anual de un 9,7%.

Al tiempo, los graneles sólidos suman 1,3 millones de toneladas en el período, con un retroceso anual de un 9,1%.