Centro de Tecnologías Ferroviarias en Málaga

Centro de Tecnologías Ferroviarias en Málaga.

CCOO cree que el hecho de que la Comisión Europea haya abierto una investigación en profundidad para determinar si la financiación pública por valor de 358,6 millones para el Centro de Ensayos de Alta Tecnología Ferroviaria, CEATF, de Málaga vulnera las normas de la UE en materia de ayudas públicas supone «una puntilla a un sector emergente» y constituye «una excusa orquestada por Alemania y los más neoliberales de la CE».

Desde la federación de Planificación Territorial e Infraestructuras de CCOO en Andalucía se considera que ese análisis y esa investigación «es una excusa fabricada a priori por los sectores más neoliberales de la Comisión Europea, para sustentar los recortes en inversión pública». En concreto, se cree que la UE «no cuestiona el proyecto en diseño, operatividad ni características o prestación de servicios, sino por reestructuración inversora».

Tras recordar que el proyecto «es una necesidad que tiene el sector», el sindicato estima que «existe un doble interés de las empresas privadas de ahorrar costes utilizando servicios públicos de homologación como este centro, y seguir obteniendo beneficios mediante una previsible renovación del material en España y Europa, en vez de contribuir a la expansión del sector ferroviario».

Considera que esa decisión de la CE «es una decisión errónea y una puntilla más al desarrollo económico de un sector clave; es una pésima noticia que se ha encargado de darle a Andalucía, pues esos recortes y esa austeridad perjudica a una región como Andalucía». Agrega que todo ello «tiene Alemania como denominación de origen, todo viene orquestado desde ahí».

Ha lamentado asimismo la «falta de resolución del Gobierno para defender un proyecto que es una oferta que tiene muchas implicaciones de desarrollo técnico y las multinacionales eran las más interesadas que el proyecto saliera». Asimismo, ha agregado que con esta investigación «donde la CE solicita que entre la inversión privada», se pone de manifiesto la «nula voluntad» de las empresas que se ven doblemente beneficiadas por esta infraestructura.

Compañías multinacionales

En ese sentido, ha explicado que la mayor parte de las compañías fabricantes son multinacionales, como Alstom, Siemens, Talgo o Bombardier y están obteniendo «altísimos beneficios» con el material de alta velocidad que están fabricando y que se puede testar y efectuar pruebas en este anillo.

Agrega que además «son compañías que tienen interés en una estrategia privatizadora sobre el ferrocarril, quieren aumentar la fabricación y las ganancias empresariales».

«Estamos en un período de desarrollo de la alta velocidad a nivel europeo, de renovación del material, tanto en trenes de vía convencionalregionales y cercanías, como en alta velocidad; es un sector en expansión», ha agregado el sindicato, que recuerda que «todo el material que se pone en circulación necesita de un período de pruebas, de circulación, de frenado».

Por ello, considera que las empresas «se ven doblemente beneficiadas, pues si el servicio lo presta una entidad pública, para ellos es un ahorro de costes y ellos no tienen que invertir, y, por otro lado, si hay un buen sistema de homologación y expansión ferroviaria, fabricarán más y ganarán más dinero».