El proyecto de economía circular LOOP-Ports, coordinado por la Fundación Valenciaport y cofinanciado por el EIT Climate-KIC, ha celebrado su conferencia final en la que los socios presentaron los principales resultados de esta iniciativa.

Tras exponer la metodología empleada para clasificar a los 450 puertos europeos analizados, se han revisado las iniciativas con un alto de grado de replicabilidad, como el uso de material de dragado para producir cemento, el uso de redes de pesca biodegradables o la valorización de subproductos del pescado para la creación de cosméticos, piensos y productos nutracéuticos.

A continuación, se han realizado ciertas recomendaciones en el ámbito de la innovación para la transición de los puertos a la economía circular, como la co-creación de soluciones por parte de todas las partes interesadas y los clústeres portuarios, o la identificación de las mejores prácticas tecnológicas y los procesos aplicables en el sector portuario.

También se ha recordado la necesidad de contar con la financiación necesaria, el desarrollo de políticas y normativas específicas para el sector portuario, la generación de modelos de negocio sostenibles apoyados en instrumentos fiscales, y la capacitación diseñada ad-hoc para los profesionales del sector.

Además, en la conferencia se han repasado los pilotos de formación impartidos a más de 50 profesionales de Dinamarca, Italia y España y los 15 talleres locales, institucionales y europeos realizados, en los que han participado más de 550 de varios países de la Unión Europea.

Nuevos modelos de negocio

Por último, se han presentado los siete modelos de negocio estudiados, empezando por la simbiosis industrial aplicada a las industrias portuarias, el suministro de energía a buques, el reciclaje de flujos de residuos mediante pirólisis, el uso del hidrógeno proveniente de energías renovables en puertos o el reciclaje de contenedores marítimos para usos alternativos.

Igualmente, se ha investigado sobre la recuperación de la fibra de vidrio de embarcaciones de recreo y la recuperación de calor de los almacenes frigoríficos en puertos que mueven mercancía perecedera.