Francia quiere tener lista la aplicación de su ecotasa a partir del próximo 1 de octubre. Así lo ha expresado este jueves 4 de julio el ministro francés de transportes, Frédéric Cuvillier, que ha declarado que su departamento está llevando a cabo todas las acciones necesarias para garantizar una puesta en marcha efectiva de la Ecotasa impuesta a los vehículos pesados que circulen por Francia a partir de esa fecha.

Según advierte la CETM, a raíz de las numerosas quejas recibidas en Francia por parte de las asociaciones de transportistas, que consideran que la puesta en marcha de los dispositivos y la formación del personal no estarán a tiempo y reclaman como fecha de entrada en vigor el 1 de enero de 2014, el ministro Cuvillier ha aceptado que, si no se garantiza la seguridad y la fiabilidad del dispositivo para el control del pago de la Ecotasa, el sistema no se pondrá en marcha en dicha fecha.

Previsión de las empresas transportistas

En cualquier caso, la CETM recomienda a las empresas que vayan solicitando los dispositivos necesarios cuanto antes, dado que en estos momentos la puesta en funcionamiento oficial es el 1 de octubre.

Los camioneros deberán instalar un pequeño equipo electrónico a bordo conectado al GPS y adaptar su contabilidad a un nuevo gasto que podría estar exento del IVA francés.

Según el Código Aduanero galo, este incremento de gastos para el transporte debe ser soportado por el cliente, apareciendo el importe de la “Ecotaxe” en la factura que expide el transportista.

La Ecotasa francesa afectará a los vehículos de transporte de mercancías de más de 3,5 toneladas, independientemente de su nacionalidad, que se verán obligados a pagar peajes en 10.000 kilómetros de carreteras nacionales y 5.000 kilómetros de vías locales afectadas por la medida a partir de octubre. Quedan al margen de esta tarificación las autopistas en las que ya hay peajes.

De esta forma, miles de transportistas españoles tendrán que hacer frente a un nuevo gravamen que puede suponer, según los datos de distintas patronales, un sobrecoste del 20% al 30% por peajes. “El transporte pesado suele circular en Francia por autopistas, pero siempre terminas pisando carreteras nacionales”, explica la Asociación de Transporte Internacional por Carretera (Astic).

El Gobierno galo estima que unos 800.000 camiones de toda Europa pasan por Francia, una tercera parte extranjeros. La recaudación anual podría alzarse hasta los 1.200 millones, una cantidad muy “llamativa” para las maltrechas arcas públicas del país vecino.

La tarifa oscilará entre 8 y 14 céntimos de euros por kilómetro, dependiendo del motor y emisión de gases, la carga máxima que puede transportar el camión o del número de ejes. Para 2014 está fijada ya una subida del 10%.