Comisiones Obreras ataca duramente esta semana a los responsables de la pontevedresa Transportes Souto y, al tiempo, da cuenta la «impotencia e indignación» de la plantilla de la empresa gallega ante el concurso de acreedores presentado a finales de marzo.

El sindicato estima que la presentación del concurso impide que el inicio del período de consultas del ERE, que estaba programado para iniciarse el 3 de abril, se pueda celebrar «tras dos meses de demora deliberada por parte de de esta mercantil gallega en su convocatoria, añadiendo más sufrimiento a sus trabajadores y trabajadoras», como se apunta en un comunicado.

Comisiones Obreras ve incomprensible que la empresa abriera los trámites para realizar un expediente de regulación de empleo el 23 de marzo y, pocos días después, solicitara el concurso de acreedores de liquidación.

En opinión de la central sindical, esta situación ha provocado que el ERE quede pendiente ahora de las decisiones que se tomen como parte del concurso de acreedores de Transportes Souto y que, además, esté a la espera del nombramiento de un administrador concursal para tomar nuevas decisiones al respecto.

Para los trabajadores, el conflicto podría suponer una reducción de salarios e indemnizaciones a percibir, que, al tiempo siguen aumentando ya que las relaciones laborales siguen en pie y no se extinguen, ya que el ERE está paralizado, así como un retraso en la percepción de estas cantidades adeudadas.