Naciones Unidas publica su informe anual sobre el transporte marítimo

La Espo quiere mejorar la Directiva para lograr una gestión eficiente y responsable los residuos marinos.

La Organización Europea de Puertos Marítimos, Espo, ha recibido con agrado la propuesta presentada en el Parlamento Europeo por la alemana Gesine Meissner en el Comité de Transporte respecto a la revisión de la Directiva de Instalaciones para la Recepción de Residuos Marinos

Las ideas de la europarlamentaria van dirigidas a mejorar la protección del medio ambiente marino y reducir la carga administrativa de los actores involucrados en la recepción de desechos. La Espo valora ciertas iniciativas planteadas, si bien considera que el principio de «el que contamina paga«, que ha sido clave en las políticas comunitarias medioambientales, debe ser revisado.

Introducir un sistema de cuotas en el que los buques abonen cantidades poco razonables en función de su cantidad de residuos, con una cantidad fija para los que sean peligrosos, se aleja mucho del citado principio y puede provocar que se elimine cada vez menos basura.

El informe de Meissner es un paso adelante porque al menos persigue los objetivos de la economía circular y trata de reducir la carga administrativa. No obstante, desde la Organización consideran que no puede ser admisible un régimen en el que los buques no reciban ningún incentivo para limitar sus residuos y los puertos tengan que asumir los costes de la gestión de toda esa basura. 

El problema es todavía mayor en el caso de los buques más ecológicos, a los que se aplican descuentos que no siempre se corresponden con el coste real, que en ese caso debe ser asumido por la Autoridad Portuaria. Además, no todas tienen la capacidad financiera suficiente para cubrirlos.

Diferentes modelos de negocio

La Espo pide que se optimice la Directiva para lograr una gestión eficiente y responsable de los residuos marinos. En algunas zonas, la contaminación causada por los residuos resulta muy preocupante, mientras que en otras la principal preocupación reside en la calidad del aire y las emisiones.

En este sentido, los descuentos y exenciones obligatorias ignoran la existencia de diferentes modelos de negocio en los puertos europeos. La Organización ha criticado duramente el hecho de que la Comisión ya esté preparando su adhesión a la propuesta de la OMI para aplicar una tarifa independientemente de la cantidad de residuos, sin ni siquiera haber consultado con el Parlamento.