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El etiquetado ha supuesto un gran avance, pero debería revisarse para cumplir realmente con los objetivos.

La Organización de Consumidores y Usuarios, OCU, ha advertido de que existen vehículos que a pesar de no contar con distintivo Eco o Cero Emisiones, contaminan menos que otros que sí pueden llevar estas etiquetas.

Para su clasificación, se tiene en cuenta la tecnología que usan, pero no el impacto real de las emisiones que producen, un sistema que la OCU considera «injusto«. La Organización considera que el sistema ha supuesto un gran avance para reducir la contaminación e impulsar la compra de modelos más limpios, pero entiende que debería revisarse para que las etiquetas cumplan realmente el objetivo.

Pone como ejemplo los nuevos motores de gasolina para vehículos de poca potencia, que contaminan igual o menos que algunos vehículos híbridos no enchufables de gran potencia. De hecho, también generan menos emisiones que los híbridos enchufables de gran cilindrada cuando agotan su batería, pasados unos 40 kilómetros.

Lo mismo sucede con los modelos propulsados por gas, ya que una vez en la carretera no existe forma de comprobar si están usando estos combustibles o si están funcionando con gasolina. En este caso, su impacto sería el mismo, o incluso más elevado, dependiendo de la cilindrada.

Por otro lado, desde la OCU denuncian que los precios de los vehículos menos contaminantes son demasiado elevados, situándose los eléctricos hasta 12.500 euros por encima que los propulsados por un motor gasolina equivalente. Si bien es cierto que existen ayudas para su compra, generalmente se agotan con mucha rapidez y no están disponibles durante todo el año.

Además, la incertidumbre sobre la tecnología que finalmente se impondrá y las restricciones a los diferentes tipos de vehículos están contribuyendo a dibujar un sombrío panorama en el que que muchos consumidores prefieren aplazar la compra de un nuevo vehículo.