La cadena de suministro es uno de los elementos clave de la nueva estrategia de muchas compañías del negocio de la moda. Grupos como Inditex han demostrado que una cadena de suministro bien gestionada es imprescindible para tener éxito y más teniendo en cuenta las presiones añadidas por aspectos como la globalización, el movimiento digital, la incipiente demanda de ofertas omnicanal que piden los consumidores y factores como la crisis financiera.

Pese a que cada compañía diseña su propia cadena de suministro y la adapta a sus necesidades, un informe del Boston Consulting Group describe las características comunes de las cadenas de suministro más efectivas, como son la rapidez, la flexibilidad y la racionalización.

En primer lugar la rapidez. Según el informe, la cadena de suministro debe permitir a la compañía ser rápida en seguir las órdenes de los consumidores, adaptarse a los cambios y darse cuenta de los resultados.

Un ejemplo de empresa que sigue esta tendencia es Esprit que cuenta con una división de respuesta rápida, integrada por diseñadores que trabajan con las tiendas para crear nuevas tendencias en un tiempo mínimo, con la que ha conseguido acortar el tiempo de producción de colecciones a ocho semanas y a seis semanas en el caso de productos flash.

En segundo lugar se destaca la flexibilidad, es decir, que la compañía cree procesos eficientes que permitan ser más flexible en cualquier etapa de la cadena de suministro. En este caso, la entidad pone como ejemplo a Zara como marca con una cadena de suministro tanto rápida como flexible.

La enseña, propiedad del grupo Inditex, consigue ambas cosas gracias a aspectos como diseñar casi el 80% de su producción en temporada y a contar con un sistema de aprovisionamiento en proximidad, alrededor del 50% de su producción se realiza en países cercanos, entre otros.

En tercer lugar, Boston Consulting Group subraya en su informe la importancia de la racionalización, es decir, de la capacidad de la compañía de llevar a cabo operaciones efectivas con un coste mínimo.

Según el informe, el grupo alemán de equipamiento deportivo Adidas es el paradigma de esta característica. La compañía realiza pedidos tardíos, selección de materiales y colores eficiente y una puesta en común de decisiones centralizada, por lo que ha conseguido reducir los tiempos de entrega de producción de calzado y ropa a sesenta días.