Cada día que pasa aumenta la indignación entre los transportistas por la «clamorosa exclusión» del sector de las ayudas del Plan Renove 2020, que afecta a los más de 102.000 autónomos y empresas que operan en España.

Esta decisión tan tajante, que llega con miles de operaciones ya formalizadas, no fue advertida en ningún momento. Por el contrario, tal y como denuncian desde Fenadismer, toda la información que en su momento fue difundida no señalaba limitación alguna para que el colectivo pudiera acogerse a dichas ayudas.

La Federación ha constatado que en la Guía Informativa que publicó el Ministerio de Industria el 10 de julio para orientar a los posibles compradores, que daba respuesta a cuestiones como a qué se destinan las ayudas, quién puede ser beneficiario o qué condiciones deben cumplir los vehículos, no se hacía referencia a que los autónomos o empresas de transporte quedaran fuera del programa.

En el documento, de 26 páginas, puede leerse incluso: “Para el caso de que el solicitante sea una empresa, estas ayudas estarán sometidas al Régimen de minimis (no aplicable a empresas sin ánimo de lucro). El total de las ayudas públicas concedidas a la empresa durante los dos ejercicios fiscales anteriores y durante el ejercicio fiscal en curso no deberán superar los 200.000 euros. Por ello, el solicitante deberá declarar responsablemente, en el cuestionario de solicitud de ayuda correspondiente, las ayudas «de minimis» recibidas durante los dos ejercicios fiscales anteriores y durante el ejercicio fiscal en curso”.

Ello contrasta con la redacción del apartado en la versión actual de la Guía de Ayudas del Ministerio de Industria, que añade lo siguiente: “A los efectos de las ayudas contempladas en el marco del Programa Renove 2020… tampoco podrán concederse ayudas a empresas que realicen por cuenta ajena operaciones de transporte de mercancías por carretera, si éstas son destinadas para la adquisición de vehículos de transporte de mercancías por carretera”.

Medidas excepcionales

Esto representa, a juicio de Fenadismer, un «auténtico engaño» para el sector, que no fue informado del cambio de criterio. Por tanto, se ha permitido que desde la aprobación de las ayudas hasta la puesta en marcha de la aplicación informática, se hayan formalizado miles de operaciones de compra por parte de los transportistas.

Sin embargo, ahora estos profesionales se encuentran con que no van a poder acceder a la subvención de hasta 4.000 euros a la que tenían derecho. Por ello, la Federación exige que el Ministerio de Industria ponga en marcha alguna medida excepcional para que el sector pueda acogerse a las ayudas para modernizar y renovar sus flotas.