Transportes Ochoa cesa definitivamente su actividad, por falta de acuerdo con los principales acreedores, tal y como lo comunicaba en el día de ayer a los clientes a través de los jefes de tráfico y responsables de administración de las 31 terminales de transporte que aún se encontraban operativas, en un comunicado en el que les agradece «la confianza depositada» en la empresa durante sus «casi 80 años de vida».

Según la información difundida por Fenadismer, la Administración Concursal de la empresa había estado llevando a cabo negociaciones directamente con los acreedores que ostentaban la mayor cantidad de deuda frente a Transportes Ochoa, con los que no ha sido posible alcanzar un convenio de pago, lo que presuntamente ha motivado la decisión de liquidación de la empresa por parte de la Administración Concursal, aunque a día de hoy el Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Zaragoza, que tramita el concurso de acreedores, no tenía aún constatación formal del mismo.

A partir de ahora se abre el proceso de liquidación de la empresa para hacer frente a los 70 millones de euros que Ochoa adeudaba en el momento de declararse el concurso el pasado mes de Junio.

La mayor parte de la deuda es la contraída con las entidades bancarias, que asciende a 50 millones de euros, de los cuales un 60% lo tienen privilegiado a través de garantías reales por la empresa concursada. Los restantes 20 millones se reparten entre los 12 millones que se deben a transportistas, 4 millones a trabajadores y otros 4 millones a otros proveedores.

El pasado sábado, empleados y autónomos que trabajan para Transportes Ochoa habían realizado una manifestación por las calles de Zaragoza en protesta por la difícil situación de la compañía.

Fin a 80 años de historia

La que había llegado a ser la cuarta empresa del sector de paquetería de España y con clientes en Portugal y Francia, llegó a contar con una red de medio centenar de delegaciones propias en las principales capitales del país.

En estos últimos meses, más aún desde el pasado 27 de junio en que se presentó un ERE de extinción de empleo para casi 200 trabajadores, el operador español las ha ido cerrando progresivamente , hasta la veintena de centros que mantenía operativos en la actualidad. En un año ha pasado de contar con un millar de empleados a los citados 750 en plantilla.

Con el cese definitivo de la actividad por parte de Transporte Ochoa, desaparece la cuarta empresa de paquetería en España, con casi 80 años de existencia, desde su fundación en los años ’30 del siglo pasado, cuando Angel Ochoa de Chinchetru la constituyó, con el nombre inicial de Ochoa carbones y Transportes.