La reducción de los vuelos comerciales de pasajeros en un 95% a escala global con motivo de la crisis sanitaria generada por la pandemia de coronavirus está provocando graves trastornos para el transporte internacional de correo.

A esta circunstancia se une el hecho del aumento de la demanda de servicios de transporte aéreo para servicios de comercio electrónico entre un 25 y un 30% lo que está ocasionando dificultades para el movimiento de envíos postales, especialmente en envíos intercontinentales, según estiman IATA y la Unión Postal Universal.

En estas condiciones, ambas organizaciones estiman importante que las diferentes administraciones de todo el mundo garanticen la máxima flexibilidad posible en la operativa con el fin de facilitar este tipo de transporte.

Así mismo, también se aboga por la utilización de los aviones para transporte de pasajeros actualmente parados en tierra, para el movimiento de correo internacional.

De este modo podría evitarse la escasa oferta de espacio de carga y, al mismo tiempo, también podría evitarse el aumento de precios en los servicios de transporte aéreo de correo que se está produciendo a escala mundial ante el desequilibrio que ha introducido en el mercado mundial la alteración de los flujos y su concentración en el movimiento de productos sanitarios, con el fin de hacer frente a la crisis sanitaria.