La Fundación Valenciaport, en colaboración con la Autoridad Portuaria de Valencia, ha lanzado dos retos para la convocatoria de la aceleradora de EIT Climate-KIC, con el objetivo de cofinanciar a dos start-ups orientadas a la mejora de la sostenibilidad en el sector logístico-portuario.

Las seleccionadas podrán acceder a la segunda o tercera fase del programa, según su grado de madurez, obteniendo por ello una ayuda de hasta 15.000 o 30.000 euros respectivamente. Además, podrán trabajar en el entorno portuario durante los últimos meses de 2020 mediante la iniciativa #SuperLabPorts.

Ya en la primera fase de la aceleradora, se está cofinanciando a una start-up con una ayuda de 5.000 euros. Se trata de Greenovation, un proyecto de Greenb2e, que está desarrollando una plataforma para certificar las futuras instalaciones de energías renovables en el puerto a través de la tecnología blockchain.

La nueva convocatoria permanecerá abierta hasta el 26 de julio. Las ganadoras serán aquellas que puedan resolver uno o los dos retos fijados, que fueron definidos durante una reunión del Grupo de Cambio climático y cero emisiones del Comité de Innovación del Clúster del puerto.

Retos a resolver

El primero corresponde a la innovación en instalaciones fotovoltaicas en puertos, que presentan especificidades relacionadas con un alto nivel de salinidad y humedad, difícil acceso para la instalación y mantenimiento sobre grúas o escolleras, y vibraciones.

Se buscan start-ups que puedan aportar soluciones que maximicen el rendimiento utilizando materiales específicos, tipos de placas adaptados al ambiente portuario y estructuras que permitan la instalación sobre grúas ‘ship-to-shore’ y RTGs, así como en escolleras.

En cuanto al segundo reto, está vinculado a las baterías virtuales para el almacenamiento de energía en una red interna, que permita absorber los excedentes y proveer energía en los periodos de déficit.

Si el sistema está conectado a una red con otros consumidores, esto se puede conseguir mediante una gestión inteligente de la red, en la que los excedentes de algunos productores puedan ser utilizados por otros consumidores. Este reto busca start-ups que proporcionen soluciones tanto técnicas como de explotación.