Por lo general, el transporte suele cargar injustamente con el sambenito de ser el mayor culpable del alto volumen de emisiones contaminantes existentes en las sociedades modernas. Sin embargo, los datos procedentes de diferentes fuentes se empecinan en reducir el impacto medioambiental del transporte de mercancías por carretera en comparación con a otros sectores que son intensivos en el uso de combustibles fósiles, así como con respecto al transporte privado de pasajeros.

Precisamente en este mismo sentido, un reciente estudio de la Real Academia de Ingeniería presentado en Sevilla asegura que que el sistema agroalimentario español es un importante contribuyente en la emisión de gases de efecto invernadero dentro de la economía delpaís.

En concreto, por lo que se refiere a emisiones directas, entre el 14 y el 15% de los niveles globales procede del sistema de producción agrícola, una cifra que supera el 30% si de igual modo se contabilizan las emisiones indirectas.

De igual modo, el trabajo, en sus conclusiones preliminares, también destaca la importancia de la ganadería, el transporte y la gestión de residuos en la generación de los gases de efecto invernadero dentro del sistema agroalimentario español, mientras que, por contra, en la situación contraria se encuentran los cultivos, así como su huella de carbono, cuya importancia es menor.