Nuestras sociedades viven una revolución tecnológica que, en el ámbito de la gestión de la cadena de suministro, se traduce en la generación de una multitud de indicadores que ofrecen una completa monitorización del viaje que hacen las mercancías desde su fabricación hasta el cliente final.

En un entorno cambiante, en el que la demanda es prácticamente impredecible y en el que los clientes quieren acceder de múltiples maneras a las mercancías, la gestión logística tendrá que aprender a sacar todo el partido a las herramientas tecnológicas que tiene a su disposición para tomar decisiones a gran velocidad en un entorno marcado por el auge del comercio electrónico.

Para ello, tal y como se ha expuesto en una mesa redonda moderada por el consejero delegado de Miebach Consulting, Jorge Motjé, durante el 7º Congreso Aecoc de Supply Chain celebrado en Madrid esta semana, se necesitarán herramientas más flexibles y estandarizadas.

Así mismo, la información en tiempo real que generan todas estas herramientas cambiará por completo el ‘timing’ de la toma de decisiones en la gestión de la cadena de suministro, con el fin de adaptar casi inmediatamente el funcionamiento de la cadena a las necesidades logísticas de cada momento.

El papel de la colaboración

Esto es algo de crucial importancia en ámbitos cercanos a los clientes, como es el caso de las entregas de última milla, un segmento que, a juicio de muchos directores de logística, requiere proveedores locales que tengan un conocimiento profundo del terreno y que, además, se enfrenta a un escenario disruptivo en el que la colaboración va a jugar un papel muy importante.

Por otra parte, Michaela Reischl, directora de Responsabilidad Social Corportiva de Lidl, ha analizado los proyectos que lleva a cabo la empresa alemana para reducir la huella de carbono en todas sus actividades logísticas, en consonancia con el proyecto europeo Lean&Green.

mesa aecoc 2017

Mesa redonda celebrada durante el 7º Congreso Aecoc de Supply Chain de Madrid.

En su opinión, la reducción de emisiones contaminantes se consigue a veces en aspectos que, a priori, no parecen los más adecuados y que, en el caso de Lidl, se ha centrado en optimizar el uso de energía en sus plataformas logísticas, algo que ha supuesto una drástica reducción del impacto contaminante de sus actividades logísticas.

Tras ella, Carlos Navarro, director de Aprovisionamiento de Supermercados Covirán, ha dado cuenta del proyecto de remodelación de sus actividades logísticas, destinado a mejorar el aprovisionamiento, tanto de producto seco como de mercancía refrigerada, para sus cooperativistas.

Navarro ha explicado, en este mismo sentido, que Covirán necesita una logística de flujo tenso que permita a tiendas que, de media, tienen entre 50 y 100 m2 de superficie evitar roturas de stock y, al tiempo, minimizar los inventarios, con un servicio intensivo de cross-docking.

Por último, el director de Logística de Heineken, Juan Francisco Benítez, y el director general de Crulogic, Carlos Baquero, han ofrecido su visión sobre la colaboración real para la reducción de emisiones en el transporte.