Anged quiere que todos los establecimientos de gran distribución que cumplan los requisitos de seguridad, aforo e higiene puedan abrir sus puertas en la fase 1 del plan de desescalada del Gobierno, que previsiblemente se iniciará el 11 de mayo.

La patronal del sector considera que las razones sanitarias y de seguridad de empleados y clientes deben ser los únicos motivos que determinen la reapertura de las tiendas y afirma que las empresas del sector llevan semanas trabajando en esta vuelta segura de clientes y empleados.

De igual manera, la organización empresarial estima que la vuelta del comercio y su cadena de valor resulta un elemento «fundamental», ya que calcula que la gran distribución tiene en estos momentos en torno a 100.000 empleados involucrados en ERTEs, a los que hay que añadir miles de proveedores y empresas industriales pendientes de la reapertura.

El plan de desescalada del confinamiento permitirá, a partir del 11 de mayo, la apertura del comercio minorista «bajo condiciones estrictas de seguridad», salvo los centros comerciales, en una fase en la que las personas mayores tendrán un horario preferente.

En esta fase, se fija un aforo limitado al 30% y una distancia mínima de dos metros entre clientes; en caso de no ser posible solo se permitirá la permanencia de un cliente, además de un horario preferente para mayores de 65 años.

Para la fase 2 o intermedia, si se cumplen los marcadores, se contempla la apertura del espacio interior de locales de comercio minorista, con un aforo limitado al 40% y horario preferente para mayores, mientras que con la ‘fase 3’, una vez se cumplan los marcadores exigidos, se limitará el aforo en el ámbito comercial al 50% y se fijará distancia mínima de dos metros.