bateria cargador

Resulta primordial especificar la combinación adecuada de batería y cargador.

Al intentar obtener el menor precio de compra posible, es fácil pasar por alto la importancia de especificar la batería óptima para su aplicación y combinarla con el cargador adecuado.

Una combinación inapropiada puede acortar drásticamente la vida útil de la batería. Y, al contrario, una buena combinación puede reducir la factura energética hasta un 30% y esta no es la única ventaja.

A pesar de que el gasto inicial es mayor, los costes operativos de las carretillas eléctricas casi siempre son menores que los de modelos equivalentes de gas o diésel en un periodo de cinco años.

Euro a euro, las carretillas eléctricas proporcionan más energía por céntimo. Esto supone una gran diferencia, ya que los costes energéticos constituyen un importante coste operativo, el segundo después del coste del propio operario.

A la hora de reducir al mínimo los costes de funcionamiento, resulta primordial especificar la combinación adecuada de batería y cargador. Esto requiere que el comprador adopte un enfoque global en lugar de optar por los precios de compra más bajos.

La combinación adecuada

La batería de una carretilla normalmente asciende a más del 20% del precio de compra total de la máquina.  Esto no es de extrañar pues será la fuente de combustible durante los próximos cinco años y como tal, es importante aprovecharla al máximo.

La tecnología de las baterías ha mejorado de manera considerable en los últimos años, pero también lo ha hecho el diseño y rendimiento de los cargadores, sobre todo la nueva generación de modelos inteligentes.

Esta nueva clase de cargadores, de diseño intuitivo, detecta la edad, el estado, la temperatura y la carga de una batería, lo que significa que ya hay que preocuparse de cargas excesivas o insuficientes, ni del riesgo de acortar la vida útil de la batería.

Con cargadores de 50 Hz y la tecnología Active Inverter Ri, se puede lograr hasta un 93% de eficiencia, lo que supone un aumento del 50% respecto a los cargadores convencionales.

Cuidado con los ahorros inadecuados

Como sucede con todo, con las baterías y los cargadores se suele obtener lo que se ha paga. De tal forma que una batería barata puede parecer una buena oferta al considerar el precio de compra inicial. Sin embargo, si se mira más allá, los números reflejan algo muy distinto.

Las baterías más baratas tienden a utilizar plomo de mucha menos calidad o, incluso, menos plomo en conjunto. Por tanto, aunque inicialmente se ahorre, se dispondrá de muchos menos ciclos de batería antes de que sea necesario sustituir toda la unidad.

Para asegurar la prolongación de la vida de la batería, hay que seguir algunas indicaciones. En primer lugar, se aconseja no cambiar una batería que solo esté parcialmente descargada. También se sugiere que se asegure de que ha terminado el ciclo de carga antes de desconectar. Y, por último, se recomienda rellenar solo con agua destilada y comprobar regularmente el enchufe y la toma.

También es recomendable comparar los cargadores inteligentes con versiones tradicionales, aunque son más caros, evitan muchos problemas como la carga excesiva o insuficiente, prolongan la vida de la batería, optimizan la duración del turno y reducen los costes energéticos de funcionamiento.

 

 

¿Nuestra conclusión?

Dedicar tiempo a encontrar la combinación adecuada de cargador-batería no solo es inteligente desde el punto de vista financiero, sino también más seguro. Considerar los costes de por vida es una de las cosas más inteligentes que puede hacer.

Además, hay que examinar qué es lo mejor para su aplicación, de hecho las carretillas eléctricas igualan y, a veces, superan a las carretillas contrapesadas de gas LP y diésel. También se debe investigar los costes de por vida de los cargadores inteligentes frente a modelos tradicionales. Y, por último, es muy importante recibir asesoramiento especializado de su concesionario.