En 2012, los beneficios de las aerolíneas alcanzarán los 6.700 millones de dólares (5.090 millones de euros), frente a los 4.100 del avance pronosticado de  octubre. En 2013, se espera que esta cifra mejore hasta los 8.400  millones de dólares (6.380 millones de euros) por encima de los 7.500 de la anterior previsión. A pesar de esta mejora,  el margen neto seguirá siendo débil , del 1,0% en 2012 y del 1,3% en 2013. Son datos que acaba de hacer público la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA).

La mejora en el pronóstico para 2012 se debe a un mejor comportamiento de las aerolíneas en el segundo y tercer trimestre. “A pesar de los altos precios del petróleo y una economía mundial más lenta, el beneficio y el flujo de caja de las aerolíneas se mantienen a niveles similares a 2006, cuando el precio del petróleo era 45 dólares/barril más bajo y el crecimiento económico mundial estaba en el 4,0%”, destaca la organización aérea.

El fuerte crecimiento del tráfico de pasajeros (5,3%) y una mayor rentabilidad (3,0%) han mejorado significativamente el comportamiento el sector. Para IATA, a pesar de la desaceleración económica, los viajes de negocios se han mantenido gracias a un comercio internacional más sólido de bienes y servicios. Un panorama diferente muestran los mercados de carga, que caen un 2,0% y la rentabilidad se contrae un 2,0% por debajo  de los  niveles de 2011.  A pesar de que el comercio mundial sigue creciendo, “el patrón de crecimiento económico, concentrado en  los mercados emergentes, ha favorecido  el transporte marítimo frente al transporte aéreo” asegura la organización.

Se estima que las aerolíneas norteamericanas obtengan un beneficio neto de 2.400 millones de dólares a finales de 2012, muy superior a los 1.700 millones de dólares de 2011. Por su parte, las aerolíneas  europeas alcancen el punto de equilibrio, 400 millones de dólares menos que en 2011, aunque 1.200 millones de dólares más que en el pronóstico de octubre, debido principalmente a los resultados de los programas de eficiencia y al incremento del tráfico, que han mejorado los resultados en el segundo y tercer trimestre. A pesar de que esto  mejora la estimación para  2012, es importante tener en cuenta que las  aerolíneas del continente permanecerán en la posición financiera más débil del conjunto de todas las aerolíneas mundiales.

 2013, otro año duro 

«Las perspectivas para 2013  permanecen prácticamente iguales a  2012.  Se espera que los beneficios netos aumenten hasta los 8.400 millones dólares, con un margen de beneficio neto  del 1,3%. Nos estamos moviendo en la dirección correcta, pero el próximo año se perfila como  otro año duro para la industria«, señala Tony Tyler, consejero delegado de la IATA.

En pasajeros se espera un incremento de la demanda del 4,5%  en 2013.  La rentabilidad caerá un  0,2% debido, principalmente, a unos costes del combustible más bajos. Por lo que respecta a carga, se espera un incremento de la demanda del 1,4%, “insuficiente para compensar la caída del 2,0% en 2012”, opina la asociación aérea. La discrepancia entre las tasas de crecimiento de la demanda de pasajeros y las de carga tiende a generar una capacidad de carga superior a la  demanda, y una caída de la rentabilidad del 1,5%.

Las  aerolíneas norteamericanas reportarán un beneficio neto de 3.400 millones de dólares, 1.000 millones de dólares más respecto a 2012 y el mayor en términos absolutos.  Las aerolíneas europeas, por su parte, mantendrán el  punto de equilibrio, sin embargo la persistente incertidumbre  económica europea, los  elevados impuestos y unas  ineficientes infraestructuras siguen afectando a la industria en Europa.

Por que se refiere a las aerolíneas de Asia-Pacífico reportarán beneficios por  3.200 millones  de dólares; las aerolíneas de Oriente Medio registrarán un beneficio de 1.100 millones de dólares; las aerolíneas de latinoamericanas obtendrán 700 millones de dólares de beneficios y , por último, las aerolíneas africanas se mantengan en el punto de equilibrio por tercer año consecutivo.

Desde IATA se es consciente de que los riesgos macroeconómicos, geopolíticos y políticos seguirán siendo elevados.  “La crisis de la  eurozona  está lejos de ser resuelta.  Aunque la liquidez está volviendo al  mercado, no hay crecimiento económico”, asegura. Además, la economía de EE.UU. está creciendo, pero la amenaza del  “precipicio” fiscal no  se ha eliminado.  También se espera  un crecimiento acelerado en China, pero existe la posibilidad de que la burbuja financiera e inmobiliaria del gigante asiático pueda estallar.