Los principales fabricantes del sector de la automoción se dan cita en España

La salida del Reino Unido de la UE sin acuerdo supondría un cambio radical en las condiciones comerciales del sector automovilístico.

A pocas semanas de que el Reino Unido abandone la Unión Europea, la industria automovilística europea se ha unido en bloque para pedir un acuerdo que evite un ‘Brexit’ duro.

Las principales organizaciones que representan a los fabricantes de vehículos y piezas de recambio de toda la UE han llamado la atención de ambas partes sobre el impacto económico y social que tendría una falta de acuerdo.

En este sentido, la salida de Gran Bretaña de la UE sin un acuerdo provocaría un cambio radical en las actuales condiciones comerciales, con miles de millones de euros de aranceles, que amenazarían con afectar a la competitividad y a las posibilidades de elección de los consumidores a ambos lados del Canal.

Impacto sobre las cadenas just-in-time

Así mismo, desde un punto de vista logístico, el fin del comercio sin barreras entre el archipiélago británico y la Europa continental podría suponer una grave alteración de la cadena de producción just-in-time que utiliza el sector desde hace décadas, y en la que, según las cuentas de los fabricantes europeos de vehículos, un solo minuto de interrupción de la producción en Reino Unido podría costar 54.700 euros.

Por otra parte, tras un ‘Brexit’ duro, las piezas y bienes de los proveedores del Reino Unido ya no tendrían la consideración de “Contenido originario de la UE” a efectos de las normativas de origen y sus acuerdos, lo que dificultará que los fabricantes europeos tengan acceso a los términos preferenciales de los acuerdos comerciales de la UE.

Al mismo tiempo, un ‘Brexit’ sin acuerdo haría que el mercado de la UE fuera más pequeño y potencialmente menos atractivo para los socios comerciales internacionales.

De igual modo, el establecimiento de aranceles sobre automóviles y furgonetas podrían añadir 5.700 millones de euros y elevaría consecuentemente el precio de los vehículos para los clientes en caso de que los fabricantes no sean capaces de absorber este coste adicional, por lo que las marcas creen que debe hacerse todo lo posible para que el Reino Unido deje la UE de forma ordenada.