Los cargadores marítimos están siendo «muy lentos» a la hora de aclarar el recargo que facturarán a los clientes para compensar los mayores costes de combustible asociados a la nueva normativa sobre control de emisiones de la OMI, que ha entrado en vigor en enero en algunas partes de los Estados Unidos, el Mar del Norte y el Báltico, creando las zonas SECAs.

Desde el 1 de enero de 2015, el contenido máximo de azufre permitido en el combustible marítimo dentro estas zonas se ha reducido del 1% al 0,1%, obligando a los operadores de buques a cambiar a un combustible destilado más caro o a instalar filtros de escape, conocidos como depuradores o ‘scrubbers’.

Como ejemplo, y en ausencia de una postura unitaria de los transportistas europeos sobre el recargo, en K+N se ha diseñado un modelo propio, basado en un viaje normal, de ida y vuelta, entre un puerto del norte de Europa y el Mar Báltico, con el cambio de combustible incluido. La factura de la embarcación, en cuanto a combustible, se incrementaría en alrededor de 55.000 dólares (46.000 euros) por viaje completo, lo que equivale a un coste adicional de 20 dólares (16,9 euros) por contenedor.

Sin embargo, según ha informado la compañía, en esta cifra por contenedor no se ha tenido en cuenta la diferencia entre los contenedores cargados y el reposicionamiento de los vacíos y, además, se ha calculado basándose en una irreal utilización del 100% del espacio. Esto significa que el recargo por contenedor cargado podría aumentar hasta los 110 dólares (93 euros) en esta ruta.

El operador ha experimentado un crecimiento del 7% en su tráfico dentro de Europa en 2014  este año y no espera ningún impacto a largo plazo en sus servicios de transporte de contenedores como consecuencia de la implantación de las nuevas zonas SECAs, es decir, un cambio del mar hacia el transporte por carretera y por ferrocarril.

Mientras tanto, para los expedidores y los transitarios continúa siendo un misterio la forma en la que el transporte marítimo abordará el problema adicional de pagar otros 300 dólares (254 euros) por tonelada de combustible bajo en azufre para poder navegar por las regiones SECAs.

Por el momento, no se conoce ninguna información al respecto ni se ha dado ningún aviso. Además, con anterioridad, algunas compañías ya tenían fijados los recargos por combustible en sus acuerdos con los grandes transitarios, por lo que o bien tendrán que romper los contratos o absorber el coste adicional durante el tiempo que el acuerdo esté vigente.