big data

La industria debe abrazar el proceso de la digitalización y la modernización para potenciar sus cadenas de suministro.

Para gran parte del sector de la cadena de suministro, la logística y el transporte, es difícil imaginar la mejora de la eficiencia que puede suponer la integración de tecnologías como el Big Data, la Inteligencia Artificial y otros futuros desarrollos.

En la era del Internet de las Cosas, la conectividad avanza a pasos agigantados, y en el caso de la logística, la trazabilidad de la mercancía en tiempo real se ha convertido en una realidad. Ahora, el cliente es consciente de todos los pasos que ha dado un envío antes de llegar hasta él y puede incluso conocer la localización exacta del producto, tal y como recuerda el último informe de Xeneta.

El hecho de contar con una información tan valiosa para futuros análisis abre todo el proceso de entrega a posibles ajustes y optimizaciones, facilitando el desarrollo de una estrategia eficiente e innovadora para la cadena de suministro.

Sin embargo, aunque habitualmente se maneja una gran cantidad de información, estos datos no se traducen en un conocimiento instantáneo sobre los desafíos que enfrentan a diario los profesionales y no permiten encontrar soluciones de inmediato.

Los datos por sí solos no tienen ningún valor si no se sabe cómo utilizarlos y no se cuenta con las herramientas adecuadas para ordenarlos, conectarlos y extraer la información precisa que pueda aportar valor al negocio.

Diferentes tecnologías

Cada modo de transporte cuenta con unas estrategias de precios concretas, una determinada forma de gestionar los contratos y unos requerimientos legales distintos. Además, cada empresa utiliza un software y una arquitectura tecnológica diferentes.

Hoy en día, existe una tecnología casi para todo: el TMS para el transporte, las herramientas concretas de reservas, el ERP para cada tipo de industria o los nuevos sistemas de análisis de la cadena de suministro.  Además, pueden extraerse multitud de informes sobre el el volumen de las cargas, los tiempos de tránsito o la capacidad, entre otros, si se sabe cómo analizar la información adecuadamente.

Para ello, la industria debe comprometerse a abrazar el proceso de la digitalización y la modernización para potenciar sus cadenas de suministro. Esto implica que los diferentes actores trabajen juntos con un mismo objetivo para poder conectar no solamente los dispositivos, sino también la información.

Hasta ahora, el sector ha estado tan ocupado desarrollando sistemas para analizar todo tipo de datos que se ha olvidado de averiguar si realmente el cliente está preparado para administrar y dar sentido a toda la información que recibe.

Por tanto, es una responsabilidad de todos los implicados en la cadena formarse adecuadamente para aprender a distinguir el valor de los datos abiertos y obtener información útil para sus procesos y estrategias. De momento, aún deben seguir avanzando hacia la completa optimización de la cadena de suministro de extremo a extremo, incluyendo tanto la trazabilidad real de la mercancía como el completo análisis de costes de los modos de transporte.