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En el Proyecto Optimum participan empresas de ocho países.

La gestión del pago de los peajes es uno de los grandes problemas para el sector del transporte de mercancías tanto a nivel nacional como internacional.

En este contexto y dentro del Programa Horizonte 2020, se desarrolla el proyecto Optimum, una iniciativa europea centrada en la investigación y desarrollo de materias relacionadas con la optimización del transporte.

En detalle, el programa tiene como objetivo probar la eficiencia de nuevas soluciones y cuenta con la participación de 14 compañías de ocho países europeos, entre los que ha sido seleccionado Portugal para su fase experimental, en la que interviene Luís Simões.

La solución de optimización en la que participa Luís Simões consiste en la evaluación de la introducción de precios variables en los peajes nacionales, una visión innovadora y potencialmente más eficaz ante el actual escenario de precios fijos, y que permitiría a las empresas de transporte acceder a la información a través de herramientas de big data con antelación sobre el precio a pagar en los peajes y, de esta forma, poder analizar si el valor es suficientemente atractivo para optar por una autopista o por una carretera nacional.

El proyecto recibe información de los sensores de ocupación de las autopistas, sensores de tráfico de las carreteras nacionales e información de las redes sociales, que pueden identificar accidentes o flujos anormales asociados a un determinado evento o previsión meteorológica, entre otras variables y, posteriormente, un algoritmo genera precios automáticamente y los pone a disposición del usuario en tiempo real a través de una aplicación online.

Si el resultado de las pruebas piloto del proyecto Optimum es positivo, será posible comprobar la efectividad de la aplicación de precios variables, lo que permitiría un traspaso de parte del flujo de transporte de las carreteras nacionales a las autopistas.

El sistema podría aportar ventajas para el operador de las carreteras nacionales en cuanto a reducción de costes de mantenimiento, para el operador de las autopistas, que vería una optimización de la ocupación de la infraestructura, así como para el conductor, que reduciría costes, ganaría tiempo y aumentaría su comodidad.

De igual modo, la implementación de esta medida podría contribuir también a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, así como a la reducción del impacto ambiental y social en los núcleos urbanos próximos a las vías nacionales.