La Iru pide medidas urgentes para que la subida en los precios de los carburantes no colapse el transporte

La Iru pide medidas urgentes para que la subida en los precios de los carburantes no colapse al transporte y que el sector pueda hacer frente con garantías al proceso de descarbonización.

Viernes, 20/05/2022 por CdS

La Iru quiere que los Gobiernos diseñen políticas de descarbonización realistas.

La Iru propone un plan de emergencia de 17 puntos para que los Gobiernos hagan frente al aumento de los precios del combustible y puedan mitirgar el impacto que tiene la coyuntura en el sector del transporte.

Según los cálculos de la institución, los precios del diésel han subido un 63% a nivel mundial desde enero de 2021, en una tendencia que se ha acentuado desde que comenzara la invasión rusa de Ucrania y sin que se vislumbre el final de la volatilidad.

En este mismo sentido, la organización estima que los aumentos en el precio del combustible han afectado a los márgenes de los operadores en un 9% en dos meses.

La escalada de los precios del combustible está impulsando la inflación en la economía mundial y pueden producir colapsos en las cadenas de suministro globales.

Además, existe un riesgo creciente de que los pequeños operadores de transporte quiebren, algo que colapsaría aún más las redes de movilidad y logística, y significará que serán menos capaces de invertir en nuevos vehículos para descarbonizarse.

El plan de emergencia de IRU incluye 17 acciones gubernamentales para apoyar a los operadores de transporte por carretera, especialmente para aliviar la volatilidad del precio del combustible y para impulsar el proceso de descarbonización en el sector.

Entre ellas, se pide un mecanismo de ajuste de los impuestos especiales sobre el combustible para los operadores de transporte comercial

De igual modo, se solicita que todos los modos de transporte paguen el mismo impuesto sobre el combustible, así como que se garantice el suministro de todos los combustibles alternativos.

Además, también se requiere a los Gobiernos para que revisen sus políticas de descarbonización, con el fin de que se diseñe un cambio más gradual hacia combustibles alternativos que evite distorsiones en el mercado.