En un escenario de escasez de conductores, en el que, según los datos de la IRU, un 21% de las vacantes para conductor de camión existentes en Europa se quedan sin cubrir, se agrava aún más la necesidad de contar con profesionales formados adecuadamente para las tareas específicas del sector.

Además, en este marco, las exigencias formativas de los conductores también aumentan ante la incorporación de nuevas tecnologías en los vehículos.

En este sentido, varias agrupaciones empresariales de toda Europa, incluida la IRU, se han unido para pedir a las autoridades que diseñen estructuras formativas adecuadas a las realidades del trabajo en diferentes sectores.

Así pues, en un manifiesto conjunto emitido la semana pasada solicitan, en concreto, que se adapten los curricula formativos a las necesidades de los puestos de trabajo concretos y que se establezca una estrategia de cara a 2030 que permita potenciar la colaboración entre las administraciones públicas y los actores privados

De igual manera, las empresas también piden que se impulse el papel del diálogo social entre los interlocutores de cada sector para afinar las necesidades formativas en cada caso, que se facilite la movilidad de los trabajadores por toda la Unión Europea y que se desarrollen políticas para favorecer la inmigración legal, entre otros aspectos.