Margenes del rio Guadalquivir

La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, ha comenzado a estudiar el proyecto de protección de márgenes del río Guadalquivir, remitido por parte de la Autoridad Portuaria de Sevilla, impulsora del proyecto de dragado.

La consejera María Jesús Serrano ha señalado, frente a las peticiones de implicación directa de colectivos ecologistas y de algunas formaciones políticas, que «no se autorizará nada que ponga en peligro el estuario del Guadalquivir».

Además, la titular autonómica de Medio Ambiente ha añadido que «si se precisa más documentación, o se establecen más condiciones porque no se cumple con lo que la normativa medioambiental o el comité de expertos requiere, habrá que pedirla», bajo la premisa de no permitir una acción que suponga la salinización de los cultivos de arroz de la zona.

Por su parte, la postura de Ecologistas en Acción se alinea con el dictamen de la comisión científica en cuanto a que «no se pronuncian sobre el dragado, sino sobre la recuperación de un estuario, que ahora funciona como un canal de navegación que se encuentra al borde del precipicio, en cuanto a dejar de ser el ecosistema que es».

«Ni con el proyecto de márgenes ni sin él, nos oponemos radicalmente al dragado y, en su lugar, queremos que se recuperen los brazos ‘amputados’ y dejar entrar al río Guadiamar hasta el corazón de las marismas», ha resumido, aunque si hubiera recuperación, «sí se podría discutir», pero hacerlo en las condiciones actuales «estamos dispuestos a llegar a las instancias europeas», ha explicado el portavoz de Ecologistas.

Finalmente, la consejera ha recordado que el ministro Miguel Arias Cañete, también es consciente de la complejidad del proyecto y de las consecuencias que éste puede tener. La Consejería debe autorizar «algo que medioambientalmente garantice que no hay peligro para el estuario del Guadalquivir».