Los datos del último Observatorio de la Logística elaborado por Cimalsa indican que el sector logístico catalán representa el 13,9% del PIB de la región, mueve 426 millones de toneladas anuales y da trabajo a 170.000 personas.

El estudio también revela que el parque de vehículos logísticos que emplea combustibles alternativos a los fósiles se ha incrementado un 5%.

De igual modo, también ha aumentado un 22% la presencia de operadores ferroviarios privados, mientras que la superficie útil de almacenamiento en la comunidad autónoma ha ascendido un 11%, hasta superar los ocho millones de metros cuadrados.

De igual manera, el número de empresas de nueva creación en el sector logístico catalán se dispara hasta las 352 startups, frente a las 60 de 2017.

Además, en esta edición del observatorio, Cimalsa ha realizado una encuesta entre las 130 empresas ubicadas en sus centros logísticos para evaluar cómo la inversión pública incentiva la iniciativa privada.

Merced a este análisis, la empresa pública autonómica calcula que por cada euro invertido por ella, el sector privado ha invertido 5,4 euros, hasta arrojar un total que se coloca en torno a los 1.000 millones de euros.

Los datos del documento dan cuenta del papel de la logística como actividad básica en el territorio catalán para asegurar el correcto funcionamiento de la sociedad con el abastecimiento a empresas y mercados.