Cuando se habla de producción y almacenamiento de energía solar pocos piensan que las empresas líderes en esto son nuestros agricultores y el mejor tecnólogo nuestra naturaleza.

La madre naturaleza nos ha dado un panel solar extraordinario que cubre varios millones de hectáreas de tierras de cultivo en España, en ese panel la energía absorbida del sol se almacena para su uso posterior en una batería perfecta: una mazorca de maíz o una espiga de trigo.

Los cereales son muy eficientes en términos de captura el dióxido de carbono de la atmósfera y almacenarlo en forma de almidón y otros carbohidratos.

Esa energía absorbida por el sol se almacena en la batería más antigua, una batería natural: la mazorca de maíz o la espiga de trigo. Cada «batería» se compone de multitud de pequeñas celdas de batería individuales (granos de cereal) repletas de energía renovable.

En los procesos de biorefino, la energía solar almacenada por el cereal se convierte en combustible líquido renovable (bioetanol), en fibra y proteína (piensos) que finalmente nutre nuestros cuerpos, en bioplásticos que evitan el uso de petróleo, dióxido de carbono de fermentación que se utiliza en las bebidas, aceites, hidrogeno renovable, electricidad….

El biorefino aporta valor al cultivo, industrializa el campo, deja rentas a nuestros agricultores, por lo que sin duda debe ser la transición necesaria para las refinerías tradicionales.

El biorefino aporta valor al cultivo, industrializa el campo, deja rentas a nuestros agricultores, por lo que sin duda debe ser la transición necesaria para las refinerías tradicionales.

Es cierto que un vehículo eléctrico que funciona con energía renovable es una opción de transporte muy baja en carbono, que ofrece reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del 90%, o más, en comparación con la gasolina. Pero también es cierto que representan en casi todos los países menos del 0,5% del total de la flota de vehículos.

Además, una parte importante de nuestra electricidad sigue siendo de origen no renovable. Por lo tanto, parece muy poco probable que los vehículos eléctricos de batería alimentados por energía 100% renovable, sea la forma dominante del transporte a corto plazo.

El bioetanol (producido en España en grandes cantidades y exportado a toda Europa) como se presenta en forma líquida funciona muy bien en los motores de combustión interna del parque actual y puede hacer uso de la infraestructura de distribución de combustibles líquidos existente.

El bioetanol está en camino de una reducción del 100% de las emisiones de gases de efecto invernadero, pero podrían llegar a reducciones superiores al 100% si se combina la captura natural de carbono por el cereal con técnicas de aprovechamiento de sus residuos y técnicas de captura del carbono en los procesos de destilación y reformado de bioetanol a hidrógeno.

Perder el miedo al uso no alimentario de los productos de nuestro campo y fomentar su industrialización a través del biorefino es equivalente a cuidar a nuestros agricultores, mantener la actividad de nuestros pueblos y fomentar la mayor industria renovable de nuestro país.